Salobreña ha reafirmado su apuesta por Salo Orgullo con la firma de un convenio que garantiza la continuidad del festival durante los próximos tres años. El acuerdo, suscrito por el Ayuntamiento y la organización, consolida una cita que el equipo de gobierno considera ya estructural dentro de la programación cultural y turística del municipio y que aspira a seguir creciendo como referente andaluz.
La edición de este año volvió a registrar una importante respuesta de público. Alrededor de 600 personas asistieron a la jornada del viernes, mientras que la gran noche del sábado congregó a unas 1.200, confirmando el crecimiento de un evento de carácter artístico y a la vez reivindicativo.
La teniente de alcalde y concejala de Turismo, Mari Carmen Rodríguez Callejón, ha destacado que Salo Orgullo ha dejado de ser una iniciativa puntual para convertirse en una seña de identidad de Salobreña y ha subrayado que el convenio firmado pretende garantizar su continuidad al margen de los cambios políticos, con el objetivo de consolidar al municipio como un espacio de libertad, respeto e igualdad.
Rodríguez Callejón ha defendido que el festival trasciende el ámbito del entretenimiento y constituye una herramienta para promover valores como la convivencia, la diversidad y el respeto, especialmente entre las nuevas generaciones. En este sentido, ha insistido en la importancia de la educación y del compromiso institucional para seguir avanzando en la defensa de los derechos humanos y la igualdad.
Por su parte, el organizador del festival, Óscar Contreras, ha agradecido el respaldo institucional recibido desde la llegada del proyecto a Salobreña y ha destacado que el apoyo municipal no se limita a la financiación, sino que también se refleja en la implicación de los recursos humanos y en el acompañamiento permanente durante la organización del evento.
Contreras ha definido a Salo Orgullo como un proyecto cultural cuyo objetivo es generar una transformación social a través del arte, la educación y la cultura, defendiendo los derechos y libertades del colectivo LGTBI desde un enfoque integrador. También ha señalado que la programación desarrollada durante toda la semana, con propuestas como cine al aire libre, teatro, desfiles de moda o actuaciones musicales, ha conseguido una respuesta creciente tanto de vecinos como de visitantes, que sienten el proyecto como algo propio.
El organizador ha destacado igualmente el trabajo realizado desde el equipo técnico, centrado en cuidar cada detalle y ofrecer una propuesta artística diferenciada, convencido de que ese esfuerzo es percibido por el público y constituye una de las claves del crecimiento del festival.























