Se inaugura en Salobreña el primer monumento a las víctimas de la carretera de la muerte

· Está ubicado en la desembocadura del Guadalfeo, a donde han llegado este domingo más de 400 senderistas y donde ha tenido lugar el acto central de la sexta marcha por La Desbandá.
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El acto ha contado, entre otros, con la presencia del Secretario de Estado Emilio Santiago en nombre del gobierno, quien aseguró que la Ley de memoria histórica está ya en el Congreso y se aprobará en la presente legislatura

La VI marcha por la Desbandá ha arribado a la desembocadura del Guadalfeo de Salobreña, lugar de memoria por las víctimas que en 1937 huyeron a pie desde Málaga ante la invasión de la ciudad por las tropas franquistas.

Cerca de 450 personas, según los organizadores, han participado en esta etapa de la marcha que comenzó el miércoles dos de febrero y que culminará en Almería con la llegada de la décima etapa.

Este año, además de recordar a las víctimas a través de discursos de los organizadores e instituciones, la novedad ha sido la inauguración de un monumento en la misma rotonda del puente, con imágenes de la marcha a partir de las únicas 34 fotografías realizadas a lo largo de la misma. María Eugenia Rufino, alcaldesa de Salobreña y anfitriona del acto, se mostró orgullosa de «esta escultura en honor a las víctimas».

La iniciativa y diseño del monumento ha sido obra de José Galisteo, que ha estado un año trabajando sobre un bloque de roca caliza rosácea que le ofreció un cantero malagueño, Antonio Ramiro, quien se encargó de darle forma de monolito para que Galisteo la convirtiera en monolito conmemorativo.

Galisteo recordó que sólo existen 34 fotografías de la huida, que se realizaron entre Castell de Ferro y Almería, realizadas por un miembro del equipo de Norman Bethune, el médico canadiense que colaboró con el bando republicano haciendo transfusiones de sangre en su furgoneta preparada para ello y que al encontrarse con la penuria de mujeres y niños andando sin fuerzas la vació para trasladarlos hasta Almería.

El cantero, Antonio Ramiro, por su parte, expresó su deseo de que el año que viene se pueda erigir otro monumento a las víctimas en Málaga.

En sus palabras de bienvenida, la alcaldesa de la Villa, tras dar las gracias a instituciones, asociaciones, partidos y personas que apoyan esta marcha, recordó que fueron 10.000 las víctimas que se quedaron por el camino bombardeadas y atacadas desde el mar por las fuerzas alemanas  e italianas aliadas de los golpistas. Y añadió que su abuelo, último alcalde del pueblo canario de Los Realejos, fue represaliado y encarcelado por ponerse en contra de la llegada de Franco a las Islas Canarias.

«Por eso es tan importante esta conmemoración, para que no nos olvidemos de las víctimas», concluyó.

El presidente de la Asociación La Desbandá, Rafael Morales, reiteró la necesidad  de «seguir recorriendo la carretera de la muerte para dignificar a las miles de víctimas que cayeron en su huida» y que lo ocurrido se reconozca como crimen de estado y que no prescriba nunca.

Morales se refirió al crucero Baleares, que bombardeó a los civiles que huían, criticando que todavía siga presente su nombre en monumentos y calles, como es el caso de Motril. «Hay que seguir luchando por su retirada».

Tambiñen anunció la presencia para el año que viene de todos los supervivientes de la Desbandá, así como el anuncio de la asociación de familiares y amigos de la Brigada Lincoln de que estarán también presentes en la próxima edición.

En nombre del gobierno de España, el secretario de Estado de la Agenda 2030, Emilio Santiago, tachó lo ocurrido en la carretera de Málaga como «el mayor crimen contra la población andaluza y probablemente de toda España». Y señaló que el reto es que España salga del «ignominioso lugar que ocupa en Europa de crímenes que no han sido reconocidos». Y «lo vamos a hacer aprobando la Ley de Memoria democrática, que ya está en el Congreso de los Diputados y que abarcará no sólo a las víctimas y desaparecidos de la guerra y posguerra, sino también de los comienzos de la transición» hasta la llegada de la democracia.

Una ley que, según señaló Santiago, también va a facilitar el acceso a todos los archivos para los estudiosos y asociaciones puedan investigar y seguir trabajando por conocer la verdad. Además, añadió que la ley incluirá también la reparación económica, ya que la represión se adueño de bienes y patrimonio y despojó a los repre4saliados de sus trabajos en muchas ocasiones.

La vicepresidenta de la Diputación y diputada de memoria democrática, Fátima Gómez, habitual en este acto anual, aseguró el apoyo de su institución: «La Diputación está comprometida con la memoria histórica y con las Asociaciones memorialistas. Gracias por vuestro esfuerzo». Esfuerzo que pidió también a la Junta de Andalucía para «que se sepa lo que pasó».

La portavoz de Memoria democrática de IU en el Parlamento andaluz, Ana Naranjo criticó que «la Junta ha ninguneado la ley de memoria; no hay inhumaciones financiadas por la Junta y tiene que ser el gobierno de España el que lo asuma todo».

Concluyó Naranjo preguntando por qué sigue habiendo víctimas de primera y víctimas de segunda.

El secretario autonómico de memoria del gobierno de Baleares y la vicepresidenta del Parlamento balear ha estado presentes este año al hilo de la polémica y críticas suscitadas en torno al crucero Baleares, que bombardeó a los que huían por la carretera y que todavía cuenta con monumentos y calles en distintos lugares, por ejemplo en Motril o en las propias Islas.

Juan Jurado agradeció la invitación y dijo que en las islas se han eliminado muchos de estros nombres y que seguirán luchan para hacer caer el que permanece en Mallorca. Pero añadió que la ley de memoria de su gobierno es muy avanzada.

Por su parte, Gloria Santiago, señaló que «el recuerdo cura las heridas, es antídoto del franquismo», para añadir que «la historia tiene que ser recordada para que no haya una historia escrita y otra silenciada». Aseguró que la sociedad balear no tiene nada que ver con el crucero y que sus instituciones trabajan día y noche para seguir recuperando la memoria, incluyendo una asignatura de Memoria que se impartirá en las escuelas, avanzó.

Tras los discursos, se inauguró el monumento a La Desbandá en el interior de la rotonda del Puente sobre el Guadalfeo, que se ha completado con el ajardinamiento del espacio por parte del Ayuntamiento salobreñero.