Salobreña cuenta con un nuevo centro canino que ofrece adiestramiento para perros en distintas disciplinas

· Se trata del Centro Canino Montemar, situado en el entorno rural de La Huila, entre Lobres y Salobreña, muy cercano al río Guadalfeo. La iniciativa corre por cuenta de José Antonio Rodríguez, un militar en la Reserva
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email
Share on print

Salobreña cuenta con un nuevo servicio para aquellos propietarios de perros que deseen adiestrarlos o mejorar su conducta, o bien alojarlos por algunos días. Se trata del Centro Canino Montemar, situado en el entorno rural de La Huila, entre Lobres y Salobreña, muy cercano al río Guadalfeo.

La iniciativa corre por cuenta de José Antonio Rodríguez, un militar en la Reserva cuya especialidad dentro del Ejército ha sido trabajar en el entrenamiento de perros. Toda esa experiencia pretende ser aplicada ahora a nivel particular, con el fin de facilitar a las familias el trato con su mascota y corregir determinadas conductas.

Rodríguez, que tenía este proyecto en mente desde hace años, ha acondicionado su finca y la ha adaptado a la normativa para poder abrir al público. La escuela canina se sitúa en un solar de grandes dimensiones que dispone de 1.500 metros cuadrados para el recreo de los perros, y unos caniles individuales de 5 metros cuadrados cada uno, de los que los animales salen varias veces al día.

Una parte del complejo está destinada a residencia canina, para que las familias puedan alojar a los canes durante unos días por viajes o distintos compromisos. En materia de adiestramiento se abordan varias disciplinas, desde la corrección de conductas hasta el adiestramiento deportivo.

Se trata de que el propietario o guía del perro tenga recursos para gestionar las situaciones que se le presentan en lo cotidiano y corregir la conducta del perro.

Rodríguez señala que hay muchos canes de familia que pueden ser ladradores o agresivos con otros perros, por ejemplo, y lo que se trata es de informar a los propietarios sobre cómo llevar estas situaciones. Según afirma, “la mejor edad para empezar adiestrar al perro es antes de tenerlo”, por lo que es fundamental informarse previamente sobre las características de determinada raza y si se ajustan al entorno al que se van a incorporar, tanto físico como familiar. Esa es una buena forma de evitar conflictos posteriores, si bien más tarde se puede modificar su conducta, aunque es más difícil cuanta más edad tiene el perro.