Pese a quedar menos de dos semanas para que se cumpla el plazo previsto para finalizar las obras, el alcalde de Salobreña, Javier Ortega, se ha mostrado muy optimista en que el nuevo tramo de paseo marítimo esté concluido a tiempo. Destaca el “buen ritmo” con el que desarrollan los trabajos, sin que hayan surgido problemas que los ralenticen.
La tramitación de permisos había demorado más de lo previsto la puesta en marcha de las obras de este nuevo tramo de paseo marítimo, que abarca desde el último tramo renovado, a la altura de Salomar 2000, hasta la calle Oleaje, a lo largo de 338 metros lineales. Finalmente, la obra comenzó en el mes de marzo, aunque el primer edil admite que “era la que más nos preocupaba”, teniendo en cuenta su envergadura y su presupuesto, que supera el millón de euros.
El que no haya surgido hasta ahora ningún problema, algo que señala como “habitual” en obras de este tipo, lo hacen ser optimista en que se cumpla el objetivo de finalizarla antes del 30 de junio.
La intervención, que abarca una superficie total de actuación de 18.500 metros cuadrados, forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, financiado con fondos Next Generation de la UE, cuyo plazo de ejecución concluye el 30 del presente mes.
El proyecto consiste fundamentalmente en la renaturalización y humanización del paseo, con una intervención de escaso impacto medioambiental y económico. Se contempla el ajardinamiento de todo el espacio público y la creación de un nuevo parque y escenario urbano, buscando aportarle un mayor dinamismo a la zona y potenciar la actividad turística.
Una de los primeros trabajos realizados fue el derribo del muro que separaba la playa del paseo, lo que le da una mayor amplitud al conjunto. Y gracias a la anchura del tramo que se está renovando –unos 55 metros-, en las zonas verdes interiores se conformarán incluso “playas naturales” para pistas deportivas, como por ejemplo vóley y fútbol playa.























