Salobreña toma posesión de la Casa Grande, confiando en que sirva para revitalizar el Casco Antiguo

· El inmueble se encuentra en buenas condiciones estructurales, aunque serán necesarias ayudas de otras administraciones para su rehabilitación

El Ayuntamiento de Salobreña ha tomado hoy posesión de la Casa Grande, ese emblemático edificio del Casco Antiguo que en su día fue parte del centro neurálgico de la vida del pueblo. Tras su permuta con la Iglesia por un solar situado en el entorno de la playa, la idea es obtener fondos para restaurarla y ponerla al servicio de la ciudadanía.

El proceso ha podido completarse tras “muchos y tediosos trámites”, ha destacado esta mañana el alcalde de la Villa, Javier Ortega, quien junto al concejal del Casco Antiguo, Antonio Rodríguez Molina, ha recorrido el inmueble. Previamente, el párroco de Salobreña, Jorge Nieto, le había hecho entrega de las llaves.

Tras muchos años desocupada, había incertidumbre por el estado en el que podía encontrarse la Casa Grande, aunque según ha indicado el primer edil, se ha podido comprobar que no sufre daños estructurales. Sí será necesaria una limpieza general y diversas actuaciones que mejoren su aspecto.

Ortega señala que “todavía queda mucho camino por delante para que llegue a ser funcional”, aunque la considera “un elemento clave para la revitalización del Casco Antiguo”. En ese sentido, habrá que recurrir a otras administraciones para obtener la financiación necesaria para su puesta en servicio.

La adquisición por parte del Consistorio permite protegerla como bien patrimonial, ya que bien pudo haber caído en manos privadas, lo que no hubiera permitido garantizar su conservación.

Aunque el Ayuntamiento tiene varias ideas sobre el posible destino del inmueble una vez restaurado, espera que se pueda consensuar a través de la participación ciudadana como parte del Plan Director del Casco Antiguo, “cuya fase inicial está concluida”. El edificio consta de dos plantas de unos 400 metros cuadrados cada una, sumando más de una docena de estancias.

Por su parte, el párroco Jorge Nieto ha expresado su satisfacción, y también la del Arzobispado de Granada, por haber concretado esta permuta. Ha destacado la historia que la Casa Grande tiene para el pueblo, donde durante muchos años se impartió catequesis y se desarrollaron actividades con jóvenes, llegando incluso a servir de residencia para un sacerdote. Sin embargo, perdió utilidad con la construcción de la Iglesia San Juan Bautista, con lo que la actividad parroquial se trasladó a la parte baja del pueblo.

Nieto destaca que la permuta por una parcela en el Plan Parcial Playa permitirá la construcción de una nueva iglesia “que también hace falta allí”, aunque de momento es un proyecto a largo plazo. No solo por la importante inversión que demandaría, sino también porque hay otras prioridades en Salobreña como el arreglo del techo de la nave central de la Iglesia Ntra. Sra. del Rosario, que a día de hoy se mantiene cerrada al público. En este sentido, el Arzobispado y la Iglesia ya están en conversaciones con Cultura “para definir cómo realizar el arreglo e ir todos de la mano”.

Así y todo, es intención del párroco dirigirse a los feligreses, tanto del municipio como veraneantes, para explicarles el proyecto. Aquí la idea es también buscar ayudas institucionales, mientras que en septiembre está prevista una reunión con el ecónomo y con el Arzobispo José María Gil Tamayo “para perfilar en qué dirección queremos ir”.

La Casa Grande está situada en la calle Real y data aproximadamente de 1870. Fue construida por una familia propietaria de tierras de Salobreña y está incluida en el catálogo patrimonial de la Junta de Andalucía entre los edificios neoclasicistas vinculados a la expansión económica de la localidad durante el siglo XIX. Una curiosidad es que se construyó sobre una de las antiguas torres de acceso de la muralla medieval, y por su arquitectura constituye un ejemplo de las casas señoriales de la burguesía local de aquella época.