Los actos vandálicos en Salobreña parecen ser ya una constante que se repite de forma semanal, especialmente tras los fines de semana. Lo último ha sido una farola que ha aparecido tirada en la vía pública en la calle peatonal Flores de Lemis, colindante a la plaza Calipso. En este caso, con el peligro que conlleva el cableado que queda expuesto, llegando incluso a permanecer la luminaria encendida pese a estar tumbada.
A ello se suman otros daños en el patrimonio público como señalética de tráfico arrancada o bancos vandalizados, llegando a contabilizarse una decena de actos de este tipo cada fin de semana, no dando abasto los servicios de mantenimiento a reparar los desperfectos.
El alcalde Javier Ortega ha vuelto a hacer un “llamamiento al civismo y la concienciación”, y ha explicado que la plantilla de la Policía Local no es suficiente para vigilar todas las calles del municipio por las noches. En ese sentido, señala que se está trabajando en la convocatoria de nuevas plazas, esperando llegar a nueve hasta el final de la legislatura.
Tras anunciar un aumento de la vigilancia policial, Ortega ha aseverado que este tipo de actos repercuten negativamente en Salobreña “en un doble sentido, por una parte en la imagen que proyectamos, y por otra en los bolsillos de todos los vecinos”. Concluye señalando que “esto no es del Ayuntamiento ni de un grupo político determinado, es de todos los salobreñeros, por lo que tenemos que hacer todo lo posible para mantenerlo en las mejores condiciones”.























