Un nuevo mural embellece el municipio elaborado por el pintor indígena peruano Víctor Guerra

· La iniciativa llega de la mano de Salo Orgullo, como parte de la actividad artística incluida en la programación del Festival

El muralista Víctor Guerra durante los trabajos en la fachada del Pabellón.

Salobreña sigue consolidándose como municipio de murales. Un reclamo artístico iniciado de la mano del Festival Artepeazos, y que ahora da un paso más gracias al Salo Orgullo, que entre sus actividades ha incluido el pintado de un gran mural en la fachada del pabellón de deportes. En apenas tres días se ha cubierto ya una superficie de 120 metros cuadrados con una pintura donde la naturaleza y la selva amazónica son protagonistas.

Y es que su autor, Víctor Guerra, que ya está dando los retoques finales, es un muralista indígena procedente de la zona de Pucallpa, en la selva amazónica peruana. Y su mural tiene precisamente un carácter reivindicativo para generar conciencia a favor de la selva y la naturaleza, el pulmón del mundo que cada vez se ve más arrinconado por la acción del hombre.

El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Salobreña, Plácido Leyva, explica cómo ha surgido la iniciativa de pintar un mural en el polideportivo, siguiendo la tónica iniciada en la pasada edición de Artepeazos con una escultura con bicicletas en el arco de entrada, y ha invitado a todos los vecinos a acercarse a verlo.

La iniciativa de crear este mural surgió a través de Sofía María Jiménez, vecina de Salobreña e integrante del equipo de Salo Orgullo, que descubrió a Víctor Guerra en un viaje a la Amazonia peruana. La propuesta caló de buena manera en la organización del evento, que ha apostado también por el arte, buscando a la vez hacerle “un obsequio al municipio de Salobreña”.

La artífice de que el artista peruano llegue a Salobreña para pintar esta obra ha sido su representante,  Sofía María Jiménez, quien lleva más de una década trabajando en medicina ancestral y recientemente viajó junto a Raúl Santos a la selva amazónica peruana. Allí conocieron a Víctor Guerra, a quien califica como pintor “visionario”, es decir, “una pintura muy exclusiva que se caracteriza por no tener principio ni fin, y donde todas las visiones están integradas”, explica Sofía María Jiménez.

Víctor Guerra comenzó a pintar con apenas once años, y lleva ya 35 años haciéndolo. Una de sus características es la rapidez, pues en solo tres días ha logrado plasmar ya buena parte de su obra en una superficie mural de 120 metros cuadrados. Así explica lo que pretende reflejar a través de su mural en pabellón de Salobreña.

En el mural se ve una imagen de naturaleza con vegetación y agua, protegidas por los propios animales de la selva. También aparece un rostro humano espectral a modo de “guardián de la selva”.

Para cualquier consulta sobre el artista, se puede contactar con él al correo infovictorguerra@gmail.com.