Lobres vivirá este viernes, 28 de agosto, una velada flamenca a los pies de la ermita de San Antonio dentro de la programación del Agosto Cultural 2026. La cita comenzará a las 21 horas, con entrada gratuita, y reunirá sobre el escenario al bailaor y coreógrafo granadino Adrián Sánchez junto a alumnas de su escuela.
La propuesta llevará el flamenco tradicional a uno de los enclaves más singulares del anejo en una noche al aire libre en la que el entorno de la ermita tendrá un papel destacado. El espectáculo estará compuesto por baile y percusión y ofrecerá una muestra del trabajo desarrollado durante el curso por las alumnas de la Escuela Flamenca de Adrián y Cristina.
Adrián Sánchez, bailaor, coreógrafo y director artístico, regresa así a Lobres después de la experiencia del pasado año. Para esta nueva actuación, el programa incorpora a un grupo más amplio de alumnas y mantiene como eje el flamenco de raíz, con especial protagonismo del cajón flamenco.
La actuación contará con las cinco integrantes del grupo avanzado profesional que ya participó el año pasado y sumará otras seis alumnas de un segundo grupo de formación. La incorporación de estas últimas responde también a la intención de ofrecerles experiencia sobre escenarios diferentes a los habituales espectáculos de fin de curso.
La preparación del espectáculo comenzó durante el curso y forma parte del trabajo que la escuela desarrolla de cara a las actuaciones y galas de verano. Las alumnas del grupo avanzado, además, se encuentran cursando estudios de flamenco con el objetivo de obtener una titulación, lo que supone un trabajo continuado de formación técnica y artística.
Para Adrián Sánchez, la formación en flamenco es un proceso permanente en el que la experiencia sobre el escenario adquiere una especial importancia. La actuación de Lobres permitirá precisamente a las alumnas enfrentarse a un contexto diferente al del fin de curso, incorporando factores como la adaptación al directo y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas.
Aunque el espectáculo cuenta con una preparación previa, el bailaor destaca el papel que la improvisación desempeña en el flamenco, ya que el dominio del escenario y la capacidad para reaccionar ante cualquier circunstancia forman parte del aprendizaje de quienes aspiran a desarrollar una trayectoria profesional.
La propuesta también reivindica la evolución constante del flamenco. La escuela trabaja desde el respeto a las raíces y a las enseñanzas de los maestros, al tiempo que incorpora nuevas formas de interpretar y transmitir un arte que continúa transformándose.
La velada flamenca se incorpora al tramo final del Agosto Cultural de Lobres, una programación que busca ofrecer actividades culturales y de ocio durante el periodo estival y aprovechar espacios singulares del anejo.
El concejal delegado de Lobres, Nelson Ligero, ha resaltado la apuesta por recuperar y poner en valor el entorno de la ermita de San Antonio como espacio para el encuentro y para la celebración de actividades culturales al aire libre.























