El Viernes Santo de 2026 en Salobreña también estará marcado por la reconfiguración de la Semana Santa debido al cierre de la Iglesia del Rosario, afectada por daños estructurales en la techumbre de su nave central. A partir de las 20:30 horas desde el tempo San Juan Bautista tendrá lugar la estación de penitencia conjunta de la Cofradía del Santo Sepulcro, el Apóstol San Juan Evangelista y María Santísima de los Dolores, siguiendo el recorrido habitual del Miércoles Santo que es salida desde la calle Gardenias, seguirá por Labradores, avenida Federico García Lorca, Hermanos Álvarez Quintero, Fábrica Nueva, de nuevo por Labradores y regreso al templo.
Desde la Cofradía del Santo Sepulcro, su miembro de la Junta de Gobierno, Antonio Alonso, ha explicado las novedades que presenta este año la corporación. Entre ellas destaca la creación de un nuevo pin corporativo, “más austero y pequeño”, que sustituye al tradicional escudo que durante años han portado los cofrades. Asimismo, ha señalado mejoras en el cortejo, como el cambio de farolillos por velas, una solución más práctica ante las dificultades de mantenimiento de los antiguos elementos.
La principal innovación llegará con la puesta en marcha de los ‘Cirios Solidarios’, una iniciativa que se incorpora por primera vez a la estación de penitencia. Cuatro cirios desfilarán, justo delante del paso del titular, dedicados a distintas causas sociales, con el objetivo de vincular la manifestación de fe con el compromiso hacia los más necesitados.
El cortejo contará también con la presencia del Apóstol San Juan Evangelista, que este 2026 estrena una nueva peana, reforzando su papel en una jornada clave tras su participación el día anterior.
La Cofradía de María Santísima de los Dolores vivirá un Viernes Santo especialmente emotivo tras el fallecimiento el pasado año de Francisco Sánchez, histórico hermano mayor y figura fundamental de la hermandad.
Su hija y actual hermana mayor, Teresa Sánchez, ha reconocido el duro momento que atraviesan, destacando el vacío que deja su padre, quien entendía su labor como “una entrega de amor hacia Dios, hacia la Virgen y hacia todo el mundo”. Ha subrayado además su constante dedicación a la caridad y su compromiso con los más necesitados, valores que la cofradía tratará de honrar en esta estación de penitencia.
Tras el encierro, tendrá lugar uno de los instantes más íntimos, la transformación de la Virgen en su Soledad. La imagen será despojada de sus vestiduras y regresará por el mismo recorrido, en un ambiente de austeridad y recogimiento, acompañada por centenares de mujeres vestidas de riguroso luto.
En cuanto a los actos litúrgicos del Viernes Santo, los oficios de la Pasión del Señor se celebrarán a las 18 horas tanto en San Juan Bautista como en La Caleta, mientras que el anejo caletero tendrá lugar un Vía Crucis tendrá a las 19 horas por sus principales calles.
La jornada también tendrá su reflejo en Lobres, donde se celebrará el Santo Entierro a las 19 horas. Juan de Dios Benavides, miembro de la hermandad lobreña, ha recordado cómo esta tradición ha evolucionado con el tiempo. También ha descrito uno de los momentos más impactantes vividos el año pasado en el regreso de la salida procesional tras varios años sin celebrarse. Una vez encerrado el Sepulcro, se produjo el cierre de las puertas del templo y el apagado de las luces del pueblo crearon un ambiente de absoluto silencio, roto únicamente por el sonido de las campanas, tocando a duelo y la luz de las velas.
El Santo Sepulcro saldrá desde la Iglesia de San Antonio, mientras que María Santísima de los Dolores lo hará desde la Ermita, ambos a las 19 horas y se encontrarán en la calle Nueva del anejo para realizar juntos parte del cortejo.

















