Hace algo más de un año se lanzaba el proyecto La Marina de Salobreña Senior Cohousing, previsto en una parcela situada en la parte final de la avenida de Andalucía para prestar un servicio habitacional a personas jubiladas mayores de cincuenta años. Se trata de un singular proyecto de hábitat cooperativo que sigue en proceso de promoción, y que espera alcanzar el mínimo de asociados necesario para poder iniciar su construcción.
El próximo jueves 23 de julio a las 20 horas tendrá lugar una reunión informativa en un espacio aún por confirmar de la Villa, con la participación de responsables municipales, para seguir dando a conocer el proyecto a posibles interesados. Desde que se presentara el año pasado fueron más de 250 personas las que mostraron interés, de las que muchas se han adherido ya para reservar a una de las 82 viviendas que prevé el complejo. La primera fase contempla la construcción de la mitad de ellas, y para iniciarla se requiere llegar al 80 por ciento de unidades reservadas.
La Marina de Salobreña Senior Cohousing se levantará sobre una parcela municipal de 1.814 metros cuadrados cedida en concesión por un plazo de 72 años. Plantea una fórmula alternativa a las residencias u otros recursos similares, y se desarrolla en régimen de cooperativa a través de Hábitat Colaborativo. Se trata de un proyecto autogestionado, de manera que todas las decisiones sobre la forma de vivir y los servicios que se prestan corren por cuenta de los propios residentes, que son socios de la cooperativa, según informa José Carlos Rodrigo, presidente de Hábitat Colaborativo.
En definitiva, afirma, “la idea es ir a vivir juntos con personas con intereses similares a los nuestros e inquietudes parecidas, y autogestionarnos en cuanto al lugar y la manera de afrontar esa etapa de la vida”. Así, no se trata de una promoción al uso, con una promotora inmobiliaria al frente, sino que es gestionada por una cooperativa cuyos socios son los propios residentes.
Si bien el proyecto está planteado originalmente para población residente, no estacional –de hecho, es requisito estar empadronado en Salobreña-, Rodrigo expresa su sorpresa de que entre los asociados no haya vecinos del municipio, sino que son todos de fuera. De ahí la celebración de esta nueva reunión informativa, para seguir dando a conocer el proyecto entre la población local.
Es verdad que el modelo es novedoso, lo que puede generar cierta desconfianza, aunque Rodrigo destaca otros similares que están ya en marcha, uno en la sierra de Jaén y otro en Granada capital –en la zona del Serrallo-, donde en días pasados se colocó la primera piedra.
Según el sistema planteado en este residencial, cada adherente podrá asociarse a la cooperativa mediante una aportación al capital social que oscila entre los 25.000 y 39.000 euros, dependiendo del tamaño y la situación de la vivienda que elija. Asimismo, el precio por residir en el futuro complejo será de unos 1.000 euros mensuales, incluyendo servicios como manutención con tres comidas diarias, conserjería y seguridad, tareas domésticas, lavandería y planchado. A ello se suman otros servicios adicionales como la piscina, actividades de ocio o asistenciales.
Rodrigo ha explicado que cada persona que se asocia a la cooperativa adquiere el derecho de uso de su plaza por tiempo indefinido, que es trasmisible –siempre a través de la cooperativa para evitar intentos de especulación-, mientras que tras el fallecimiento del titular, según regula la ley de Cooperativas, pueden disfrutarlo sus herederos legales siempre que cumplan las condiciones.
El complejo, que se construirá en dos fases y tendrá una inversión total de 11,9 millones de euros, consta de 82 unidades dobles que cuentan con dormitorios, salón, comedor, minicocina y terraza, además de baños adaptados. A ellas se suman ocho plazas exclusivas para personas dependientes.























