El buen tiempo que acompaña a esta Semana Santa en la Costa Tropical está generando un importante movimiento en el sector turístico, que se ve reflejado en la buena ocupación de los establecimientos hoteleros así como de los de restauración.
En cuanto a los hoteles, en el primer tramo de este periodo vacacional que va desde el Viernes de Dolores hasta el Miércoles Santo se ha igualado, o probablemente superado “en torno al 2 o 3 por ciento”, el nivel de ocupación del año pasado. Actualmente se sitúa en los 75 puntos, mientras que las expectativas para el tramo que va del Jueves Santo al Domingo de Resurrección se sitúan en el “90 o 95 por ciento”, según datos ofrecidos por la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical.
Los chiringuitos de Salobreña preparan también su primera prueba de fuego de la temporada turística con la llegada de los días grandes de la Semana Santa. Entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección, la previsión meteorológica apunta a jornadas plenamente primaverales, un factor clave que ha disparado las expectativas del sector hostelero.
Desde el Chiringuito Flores, su gerente Javi Flores lo tiene claro: “Si el tiempo acompaña, es como siete días de verano”. El establecimiento, que abre prácticamente todo el año, ha reforzado su plantilla hasta alcanzar niveles similares a los meses estivales, con alrededor de 22 trabajadores en los días clave. Según explica, la Semana Santa es “una víspera del verano” que marca el inicio de la temporada fuerte, y advierte de la importancia del clima, ya que una mala previsión puede reducir la actividad hasta en un 80%.
Una visión compartida por Pilar Estévez, responsable del Chiringuito La Charca, quien destaca que esta semana es “un anticipo del verano” muy esperado por visitantes y empresarios. Aunque el inicio ha sido algo más moderado, confía en que a partir de los días centrales la actividad sea máxima.. En su caso, el negocio ha incorporado refuerzos en el equipo y ha realizado mejoras en cocina e instalaciones para afrontar el aumento de clientes.
Por su parte, Patricia Martín, al frente del Chiringuito Borocco, el Mesón Sirocco, que próximamente pasará a denominarse Canalla Bistró, y el Hotel Salambina, confirma las buenas previsiones desde el sector turístico. “En tres días se llenó el hotel tras abrir reservas”, explica, adelantando que la ocupación alcanzará el 100 por ciento desde el inicio de los días fuertes. En paralelo, sus negocios de restauración registran un alto volumen de reservas, especialmente en zonas cercanas a los recorridos procesionales, ya que su cambio ha servido de aliciente para los negocios ubicados en los aledaños del centro urbano.
Martín destaca además el impacto positivo del buen tiempo en la planificación: “Este año todo apunta a una Semana Santa muy buena porque la meteorología acompaña”. Para hacer frente a la demanda, ha duplicado prácticamente su plantilla, pasando de 17 a 34 trabajadores entre todos sus establecimientos.
La empresaria destaca que la playa, la gastronomía y el atractivo turístico del municipio son los principales reclamos para quienes eligen Salobreña en estas fechas. Platos tradicionales como el pescaíto frito, los espetos o los arroces siguen siendo los más demandados, en una oferta que apenas varía respecto al verano.
Los tres establecimientos con los que hemos conversado recomiendan reservar con antelación ante la alta demanda prevista. Con el mar en calma, las terrazas listas y una previsión de sol con buena temperatura, los chiringuitos de la Villa encaran una Semana Santa que se presenta como un auténtico ensayo general del verano.








