En 1505 los Reyes Católicos dictaron un Decreto Real de obligado cumplimiento por el cual en Granada solo se podía beber el vino elaborado en una superficie que abarcaba tres leguas a la redonda.


Radio Salobreña puso en marcha recientemente una sección denominada ‘Recorre nuestra provincia, disfruta de sus productos’, cuya finalidad es promocionar los productos granadinos más destacados. Entre ellos se encuentran los ‘Vinos de Calidad de Granada’, tal el nombre de su Denominación de Origen.

Si bien su Consejo Regulador se creó hace apenas una década, su presidente, José Olea, considera que en realidad los vinos granadinos tienen este distintivo desde hace quinientos años. Y es que según relata, en 1505 los Reyes Católicos dictaron un Decreto Real de obligado cumplimiento por el cual en Granada solo se podía beber el vino elaborado en una superficie que abarcaba tres leguas a la redonda. Esa disposición estuvo vigente durante 307 años, lo que demuestra la rica historia vinícola que tiene la provincia.

La plaga de la filoxera a finales del siglo XIX llevó a una pérdida sustancial de la superficie de este cultivo, que llegó a contar con 40.000 hectáreas, y hoy apenas llega a las 3.000.

José Olea, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Vinos de Calidad de Granada’, destaca la calidad de los vinos que, más allá de la mejora en las técnicas de elaboración, viene dada por unas condiciones climáticas especiales, entre las que son determinantes “la intensidad solar y la cantidad de horas de sol”.

El presidente lamenta la poca cantidad de bodegas que forman parte de la Denominación de Origen, solo 18 de las más de 50 que están registradas, todas pequeñas y medianas.

La función del Consejo es la de garantizar que los vinos se elaboren de acuerdo a las condiciones establecidas en su reglamento. Debido a su corta existencia, hoy se les hace muy difícil a estos vinos granadinos competir con otras denominaciones muy arraigadas, como Rioja o Ribera, a lo que se suma su escasa superficie, pues no llega a 500 hectáreas de viñedo entre las bodegas adscritas a la D.O.

Para intentar paliar esta situación, el ente se encontraba trabajando junto a la Federación de Hostelería para organizar una mesa de trabajo que posibilite que los Vinos de Granada “estén en los establecimientos de hostelería como primeras referencias de oferta”. Si ello ocurriera, “tendríamos que ampliar por diez o por veinte la capacidad de producción de nuestras bodegas”, asevera José Olea. La crisis del coronavirus ha supuesto un parón en ese propósito, ya que las prioridades del sector han cambiado notablemente.