El mirador Enrique Morente, situado en el Casco Antiguo de Salobreña, ha sido objeto este fin de semana de actos vandálicos en los que personas desaprensivas han atentado contra el mobiliario urbano. Varios bancos situados en este emblemático espacio han sido arrancados y arrojados hacia abajo por el tajo del Gambullón.
Los servicios municipales han conseguido recuperar algunos de ellos, aunque han sufrido daños por el trato recibido, en un acto sin sentido alguno, pues la única finalidad ha sido la de destrozar el patrimonio público. Desde el Área de Obras y Urbanismo del Ayuntamiento han vuelto a realizar un llamamiento al civismo, destacando que los perjudicados son los propios vecinos del pueblo.
El concejal responsable del área, Juan Francisco Gutiérrez, ha destacado el importante gasto económico que supondrá la reposición de este mobiliario para las arcas municipales, así como el esfuerzo que los trabajadores municipales han tenido que realizar para recuperarlo desde la zona donde fue arrojado. “Estas actitudes nos cuestan el dinero a todos los salobreñeros, es como pegarse un tiro en el pie”, ha aseverado.
Este no ha sido el único mobiliario urbano vandalizado este fin de semana, ya que también se ha roto un poste de madera recién colocado en el ensanche del camino que une el TH1 con La Guardia. A ello se suma, añade el edil, que cada fin de semana aparece gran cantidad de señalética arrancada o deteriorada, también producto de este tipo de actos incomprensibles.























