Tranquilidad en los centros educativos tras recibir el ‘Decálogo para una vuelta al cole segura’ por parte de la Junta

Con este documento, que exime de responsabilidades por contagios a los equipos directivos, los centros de Salobreña y el del resto de Andalucía deberán elaborar su respectivo protocolo Covid.

Colegio Segalvina de Salobreña.

Pese a todas las dudas planteadas, todo indica que el curso escolar 2020-2021 comenzará en sus fechas naturales de forma presencial, aunque será con muchas medidas para prevenir contagios de Covid-19. En principio se harán hasta 143.000 pruebas a los docentes y al resto de personal que presta servicios en los centros, mientras que se comprarán 330.000 portátiles y tablets ante la posibilidad de que se produzcan casos y las clases tengan que ser telemáticas. A ello se suma el uso de 3 millones de mascarillas al mes y unos 300.000 litros de hidrogel.

Los directores de los centros habían planteado su inquietud por la posible responsabilidad que podía recaer en ellos en caso de producirse contagios en los centros, cuestión que al parecer ha quedado zanjada con el ‘Decálogo para una vuelta al cole segura’ presentado ayer por la Consejería y que les fue remitido a todos los centros.

El documento cuenta con diez apartados: responsabilidad compartida; participación, diálogo y compromiso; coordinación; información y formación; recursos personales; recursos materiales; flexibilización; organización; servicios complementarios; y documentación. Su objetivo es ofrecer directrices a los directores para elaborar el protocolo Covid en sus centros.

En ese marco, de lo que se trata es de coordinar una vuelta al colegio lo más segura posible, que incluye un protocolo de actuación que debe preparar cada centro. José Manuel Armada, director del Colegio Mayor Zaragoza de Salobreña, señala que no se contemplan obras de envergadura para adaptarse a la nueva situación, pero sí tendrá que haber una importante labor de coordinación.

Lo que se plantea es crear grupos de convivencia “lo más estables posible”, de forma que cada clase se mantendrá junta durante toda la jornada lectiva y los recreos se harían de forma escalonada para reducir al máximo las interacciones de unos grupos con otros. Estas son unas vacaciones peculiares para los equipos docentes, que están inmersos en toda la planificación de cara al mes de septiembre, que está a la vuelta de la esquina.

Armada señala que a través de este decálogo se ha trasladado tranquilidad a los directores, pues no será su responsabilidad ni de los equipos directivos si se produce algún contagio, algo que hasta ahora “las instrucciones dejaban muy en el aire”. No obstante, sí les piden la elaboración de un protocolo Covid “lo más realista posible de acuerdo a las condiciones de cada uno de los centros educativos”. El director del Mayor Zaragoza ha querido a su vez transmitir un mensaje de tranquilidad a las familias, al señalar que “todas las administraciones estamos intentando hacer un protocolo lo más seguro posible”. Tanto desde la Administración como desde los centros consideran que “la presencialidad es fundamental” en la educación y que el docente “es insustituible”, según manifestó ayer el consejero de Educación de la Junta, Javier Imbroda. Pero también coincide con ello José Manuel Armada, quien cree que hay que avanzar en la nueva normalidad, en la que incluye la apertura de los centros educativos, pues “la educación telemática, sobre todo en Infantil y Primaria, es complicado de hacer a nivel no presencial”.