Sunem Playa será escenario del taller sobre el whisky ‘Embrujo de Granada’

Con este producto granadino continúan los talleres del programa ‘Saborea Salobreña’. La destilería ubicada en Padul es la única en España que produce whisky de malta. La cita es esta tarde a las siete y media.

 

Los talleres gastronómicos enmarcados en el programa ‘Saborea Salobreña 2013’ continúan esta tarde con una nueva degustación de productos granadinos. En esta ocasión el protagonista es el whisky de malta que se produce en Padul, denominado ‘Embrujo de Granada’. La cita es a partir de las 19.30 en el pub Sunem de la playa.

 

Esta destilería es la única en España que produce whisky de malta, algo que muchos desconocen, y quienes se enteran no dejan de sorprenderse. A partir de la buena calidad del agua de Sierra Nevada, que según los fabricantes es el secreto de un buen whisky, se puso en marcha este emprendimiento en 1995 de forma muy precaria. Primero fue en un laboratorio “clandestino” situado en La Chana, y cinco años después se constituyó la sociedad y empezó a funcionar la fábrica. Así y todo, hasta el año 2004 no se pudo poner en barrica el primer lote. Desde entonces fue creciendo la producción hasta llenar las 111 barricas que componen la bodega. A día de hoy la empresa cuenta con 55 socios.

 

Eduardo Ruiz, responsable de Comunicación de la Destilería Embrujo de Granada, ha contado a Radio Salobreña que la fábrica también produce ginebra, aunque no con su nombre, sino de marca blanca. Por tanto, en el taller de esta tarde en la Villa se presentará tanto el whisky como la ginebra.

 

Esta tendencia al consumo de ginebra permite a la empresa granadina mantener su nivel de negocio, y al mismo tiempo el whisky va envejeciendo en sus barricas mientras no se vende. Este último, a día de hoy, está siendo embotellado con un mínimo de siete años. Entre sus principales características, Ruiz destaca que tanto el agua como las levaduras y el proceso de fabricación son los mismos que en las destilerías de Escocia, aunque la situación climática de Padul, con mucho calor en verano y mucho frío en invierno, le da al producto un sabor totalmente diferente y muy particular.