La música, la fotografía, el cine y la narración de historias se dan la mano en Skarnheim, el proyecto artístico del salobreñero José Ramón Muro, que el próximo 13 de noviembre verá publicado su primer álbum, ‘The Path Through Rupture’. Un trabajo de ocho composiciones que invita a recorrer un viaje interior por la memoria, las experiencias vitales, las rupturas y la transformación personal del artista.
Tras casi un año de trabajo, Muro presenta una propuesta musical independiente y difícil de encasillar en un género concreto. El propio artista la define como folclore nórdico cinematográfico, una combinación de sonoridades ambientales, instrumentación de inspiración tradicional y abundantes recursos electrónicos que construyen una atmósfera evocadora, oscura y profundamente visual.
A esta trayectoria se suma su interés por la fotografía, disciplina en la que también ha realizado exposiciones, y un recorrido vital que le ha llevado a trabajar durante nueve años en Estados Unidos, seis de ellos en Nueva Orleans, además de vivir experiencias en Japón, República Dominicana y distintos puntos de España. Ese bagaje cultural y personal constituye uno de los pilares de su primer disco. ‘The Path Through Rupture’ reflexiona sobre aquellos momentos en los que una experiencia cambia la manera de entender el mundo y obliga a reconstruirse. El artista aborda tanto las vivencias positivas como las negativas y traumáticas, y plantea la necesidad de aprender a convivir con ellas e integrarlas en la propia identidad.
Las ocho composiciones están acompañadas por un universo de imágenes y referencias estéticas que refuerzan su carácter simbólico y cinematográfico. De hecho, buena parte de las fotografías y vídeos utilizados en los contenidos audiovisuales de Skarnheim tienen su origen en paisajes de Salobreña.También la portada del álbum esconde un vínculo directo con el municipio. Se trata de una fotografía tomada por el propio Muro en la playa del Carrizal durante un atardecer de septiembre, posteriormente transformada para integrarse en la particular imaginería del proyecto. El artista encuentra en Salobreña una fuente constante de inspiración por sus contrastes, capaz de combinar una luz muy característica con una oscuridad que también forma parte de su identidad.
La estética nórdica antigua se refleja igualmente en los títulos y conceptos de las canciones, para los que Muro ha recurrido a palabras y referencias del islandés, una lengua que conserva buena parte de las raíces del antiguo nórdico.
El nombre artístico, Skarnheim, responde asimismo a una elección simbólica. Según explica Muro, combina dos términos islandeses, por un lado skarn, relacionado con la escoria, los restos o la corteza de un árbol, y por otro heim, que significa casa. Una denominación que busca contraponer la dimensión onírica e interior de su obra a elementos físicos y tangibles, como una especie de anclaje a la realidad durante un viaje hacia el mundo de los sueños.
Pero el lanzamiento del álbum no será el último paso de este proyecto. José Ramón Muro trabaja ya en un cortometraje que ampliará su universo audiovisual y para el que ha reunido numerosas fotografías y grabaciones, en su mayoría realizadas en Salobreña. La iniciativa contará también con la colaboración de personas de la Villa y el objetivo es que pueda estar terminado en un plazo aproximado de ocho meses.























