Se aprueba inicialmente la modificación de la ordenanza que permitirá la congelación del IBI

A excepción de la abstención de Ciudadanos, todos los grupos municipales han votado a favor de la propuesta que permite la congelación de este tributo para el año próximo.


El Ayuntamiento de Salobreña ha celebrado esta mañana un pleno extraordinario con un solo punto en su orden del día relativo a la modificación de la ordenanza fiscal del IBI. A excepción de la abstención de Ciudadanos, todos los grupos municipales han votado a favor de la propuesta que permite la congelación de este tributo para el año próximo.

El asunto tratado ya fue anunciado días atrás por el gobierno municipal, y consiste en una bajada del tipo del Impuesto de Bienes Inmuebles del 0,80 al 0,75 en el año 2020, que permitirá paliar la subida prevista en la ponencia de valores catastrales, situada en torno al 10 por ciento.

Esta bajada ha sido posible, según ha afirmado en el pleno la concejal de Economía y Hacienda, Belén Sánchez, gracias a “la situación económica del Ayuntamiento en la última legislatura”, motivada por “el esfuerzo presupuestario” y “el cumplimiento de la estabilidad presupuestaria y regla de gastos”, entre otras exigencias del Ministerio de Economía. Ello ha permitido llevar la Tesorería a un remanente positivo, lo que supone “un desahogo para esta administración, distinto al de cuatro años antes”.

Otro de los factores que ha favorecido esta bajada, según la edil, es la medida del Gobierno central de proponer una agrupación de préstamos y con ella una moratoria de dos años para el plan de pago a proveedores, que en el caso de Salobreña asciende actualmente a 10,4 millones de euros.

Una vez aprobada de manera inicial la propuesta se publicará en el Boletín Oficial de la Provincia, tras lo que se abrirá un plazo de alegaciones para proceder a su aprobación definitiva, con vistas a que entre en vigencia el 1 de enero de 2020.

Antes de las intervenciones de los portavoces, el grupo de Ciudadanos ha presentado una enmienda en la que invoca lo establecido en el Plan de Ajuste de 2012, cuando se plantearon posibles bajadas según el saldo presupuestario. Así, dado que a partir de 2016 se empezaron a alcanzar saldos positivos hasta llegar al superávit de 2018 de 3,4 millones de euros, la formación naranja ha solicitado que el tipo del IBI se reduzca no al 0,75, sino al 0,65, pues según sus propias cuentas “es posible esta bajada”.

La alcaldesa ha planteado una cuestión de procedimiento ante esta enmienda y ha afirmado que si el pleno la aceptara se deberían volver a solicitar los informes económicos necesarios y celebrar nuevamente las comisiones informativas. Si así se hiciera, no se podría aplicar la modificación de la ordenanza para la fecha señalada.

La propuesta ha sido finalmente rechazada con los votos en contra del equipo de gobierno (PSOE-IU), el único voto a favor de Ciudadanos, y las abstenciones de PP, Mas, Podemos y Vox.   

El portavoz de esta última formación, Manuel Martín Montero, ha argumentado su apoyo a la iniciativa de bajar el IBI, que puede resultar un incentivo para posibles inversores.

Desde Podemos, matizan que los impuestos de los ciudadanos son fundamentales para pagar todo lo relacionado con el bien común. Si embargo, señalan que el IBI grava una necesidad primaria como es la vivienda, y que durante mucho tiempo algunas familias han pagado en Salobreña un impuesto desproporcionado en relación a sus ingresos.

El popular Gustavo Aybar, por su parte, esperaba que los portavoces pudieran haber consensuado más la propuesta, pese a lo cual su partido la apoya por coincidir con una que llevaba en su programa electoral.

También Mas Costa Tropical señala que la propuesta formaba parte de su programa electoral, aunque matiza que en su caso era más ambiciosa la bajada.

Finalmente, el portavoz de IU ha pedido que no se haga demagogia con esta propuesta, que asegura “es de la corporación”, y ha indicado que el superávit ha sido consecuencia del aplazamiento periodo de carencia de intereses del préstamo.

Para cerrar, la alcaldesa ha valorado positivamente esta propuesta y ha señalado que durante el próximo año habrá tiempo para estudiar las distintas opciones y posibilidades de modificación de la ordenanza. Y ha aclarado que esta bajada supondrá una merma en el ingreso de 350.000 euros a las arcas municipales. Pese al pedido a Ciudadanos para que vote a favor por parte de la alcaldesa y también del PP, esta formación finalmente se ha abstenido, mientras que todas las demás han dado su visto bueno.