Se abre al tráfico el paseo marítimo de Salobreña para facilitar el acceso a la playa y a los establecimientos hosteleros

El espacio se ha delimitado mediante la colocación de una línea de pilonas de color azul y blanco, de forma que podrán circular vehículos en una sola dirección y también aparcar junto a la acera norte.


Con el objetivo de facilitar el acceso de bañistas y visitantes tanto a la playa como a los establecimientos comerciales y hosteleros de la zona, desde hoy viernes ha quedado abierto al tráfico el paseo marítimo de Salobreña, aunque se mantiene el carril de ampliación de la zona peatonal.

El espacio se ha delimitado mediante la colocación de una línea de pilonas de color azul y blanco, de forma que podrán circular vehículos en una sola dirección y también aparcar junto a la acera norte. El resto de la calzada, unida a la acera colindante a la playa, estará destinada a la circulación de peatones con el fin de que se puedan mantener las distancias de seguridad.

Varios propietarios de establecimiento de la playa le hicieron saber al Ayuntamiento las dificultades que les generaba el cierre de este tramo del paseo, pues a sus clientes les planteaban problemas de aparcamiento e incluso de accesibilidad para llegar a sus negocios, y lo mismo ocurría con los repartidores de suministros. Esta medida ya se había tomado en el extremo oeste de la playa de la Charca, desde el puesto de Protección Civil hacia el Peñón, pero no hacia el río, lo que generaba malestar entre los negocios allí situados.

Es el caso de Emilio Rodríguez, propietario del chiringuito Casa Emilio. Este establecimiento reabrió sus puertas el 29 de mayo, y su propietario afirma que la gente “está respondiendo muy bien” y “se está acostumbrando” a las medidas extraordinarias impuestas por el estado de alarma. Su objetivo es trabajar bien durante el verano “para intentar salvar lo que hemos perdido anteriormente”.

Volviendo a la reapertura del paseo, se ha pronunciado en la misma línea Javier Flores, responsable del Chiringuito Flores.

No solo son chiringuitos lo que hay en el paseo, sino también restaurantes, comercios y cafeterías. Por ejemplo Habana Café, cuya propietaria, Patricia Navas, ha destacado las dificultades de acceso que planteaba el corte al tráfico del paseo.

Satisfacción general por tanto con la medida, que permite compatibilizar la accesibilidad con vehículos a la playa y a los negocios de la zona, con la posibilidad de pasear por el sector peatonal guardando las distancias de seguridad.