Salobreña sufre tres incendios, uno de los cuales impide a 15 familias regresar a sus casas

Incendio en la plaza Picasso. // Foto: Pablo Villacreces
El sábado ardió una cafetería en la plaza Picasso, lo que obligó a los vecinos de un edificio a abandonar sus viviendas. El domingo se registraron otros dos incendios, uno en un bajo de la calle Fábrica Nueva y otro en la vega.
 
 
Salobreña ha vivido un intenso fin de semana de siniestros, con dos incendios que tuvieron lugar en el casco urbano y otro más en la vega, lo que hizo que los bomberos tuvieran que emplearse a fondo tanto el sábado como el domingo. Aunque sin daños personales, el más grave fue el primero de ellos, que obligó al desalojo de 15 familias de un bloque de la plaza Picasso.
 
Este incendio se inició en un restaurante que llevaba un tiempo cerrado, situado sobre la calle Murillo, a escasos metros de la plaza Picasso. Desde allí el humo se extendió rápidamente a las viviendas superiores y los locales comerciales cercanos a través de los conductos de ventilación.
 
Según información de la Policía Local, los vecinos dieron aviso del incendio a las 16:13 horas. En el lugar de los hechos se personaron agentes de la Policía Local, Guardia Civil, y efectivos de Bomberos de Salobreña y Motril que consiguieron extinguirlo pasadas unas horas, para lo cual fue necesario cortar al tráfico un tramo de la cercana avenida Antonio Machado. Una vez sofocado, solo los vecinos que viven en dos de los cuatro portales que componen el edificio pudieron regresar a sus casas. El resto, quince familias en total, no podrán acceder a sus hogares durante algunos días, especialmente por los serios daños que el fuego ha producido en las tuberías de desagüe.
 
El Ayuntamiento de Salobreña se puso a disposición de los afectados, que finalmente no necesitaron los servicios municipales para pasar las próximas horas. Compañías de seguros han corrido a cargo del alojamiento de algunas familias en hoteles de nuestra localidad, mientras que otros vecinos se trasladaron a casas de familiares o segundas residencias.
 
Entre diez y doce minutos tardaron los bomberos en llegar, en el marco de una situación de mucho nerviosismo, ya que el denso humo salía por los cuatros costados del edificio. Al principio hubo mucha confusión, ya que no se sabía exactamente cuál era el foco del fuego, y luego se determinó que fue un local anexo al bar, pero que no formaba parte de sus instalaciones y se utilizaba como almacén de muebles. Por ese motivo ardió con tanta intensidad. Rovira explica que, según la Policía, no hubo intencionalidad, sino que al parecer se produjo por un cortocircuito que prendió el cableado, y de ahí se trasladó al resto de enseres.
 
No hubo ningún daño personal como consecuencia del siniestro, pero sí muchos materiales. Desapareció totalmente el sistema de desagüe, que supuso uno de los principales motivos del desalojo además del humo, mientras que algunas viviendas también se quedaron sin electricidad. El bloque consta de cuatro escaleras, y los pisos situados en las dos más cercanas al fuego, quince en total, tuvieron que ser desalojados, mientras que la otra mitad del edificio, en las escaleras más alejadas, sí pudieron regresar. Los primeros han podido acceder más tarde para recoger pertenencias básicas, mientras que el domingo ya pudieron entrar libremente a sus viviendas.
 
Solo el local en cuestión se vio afectado directamente por el fuego, mientras que varios inmuebles colindantes, casi todos locales comerciales, se vieron perjudicados solo por el humo, algunos gravemente. Un bazar tuvo cuantiosas pérdidas, inicialmente valoradas en 40.000 euros, mientras que una pajarería sufrió la muerte de varios animales.
 
Los vecinos desalojados esperan que hoy haga su informe el perito del seguro del local incendiado, para poder limpiar y proceder a reparar los sistemas de desagüe y eléctrico. Juan Rovira espera que a finales de esta semana ya puedan estar terminados los arreglos y regresar a sus casas.
 
Durante estos días, por cuestiones de seguridad, la Policía Local ha habilitado un servicio preferente de vigilancia en la zona.
 
Incendio en la calle Fábrica Nueva durante la madrugada del domingo. // Foto: Pablo Villacreces
 
El segundo de los incendios tuvo lugar durante la noche del sábado al domingo en la calle Fábrica Nueva, afectando a un bajo que se estaba rehabilitando como vivienda.
 
Desde la Policía Local se recibió la llamada de aviso a la 1:13 horas de la madrugada. Afortunadamente los daños han sido sólo materiales, ya que en el interior del local únicamente había enseres y un ciclomotor.
 
Incendio de la vega en la tarde del domingo. // Foto: Pablo Villacreces
 
El tercer incendió se sufrió en la vega durante la tarde del domingo, afectando a una zona de cañaveral en la margen izquierda del río Guadalfeo. La Policía Local de Salobreña recibió el aviso alrededor de las 5 de la tarde, y a partir de ese momento Bomberos de Salobreña y Motril iniciaron las tareas de extinción, que se hicieron complicadas por el viento que soplaba en la zona.

El fuego no ha alcanzado ningún cortijo, aunque sí afectó a una torre de electricidad, por lo que se dio aviso a Sevillana Endesa para evitar problemas con la línea de alta tensión que pasa por el lugar.