Esta mañana se ha conmemorado en Salobreña el Día Internacional de la Mujer con el Homenaje Clara Campoamor como acto central, en el que se ha reconocido a mujeres de Salobreña que destacan en diversos ámbitos laborales. También se ha leído un manifiesto que denuncia las desigualdades que aún persisten y exige políticas públicas firmes para garantizar derechos, erradicar la violencia y asegurar oportunidades y condiciones justas para todas las mujeres.
El encargado de abrir el acto ha sido el alcalde de la Villa, Javier Ortega Prados, quien ha asegurado que “la igualdad real es una meta que todavía tenemos que alcanzar”, abogando por “una Salobreña donde las mujeres decidan su destino y tengan libertad y seguridad”. Asimismo, ha destacado las políticas de igualdad que se desarrollan desde el Ayuntamiento, con el refuerzo de los recursos para asesoramiento jurídico y psicológico, a la vez que se está invirtiendo en formación y planes de empleo locales con perspectiva de género, “convencidos de que la autonomía económica es la llave de la libertad”.
Así lo ha dicho el regidor, quien ha destacado la figura de Clara Campoamor, que le da nombre a este homenaje, por ser quien “rompió el silencio en el Parlamento”. Ha indicado que al igual que ella, “las homenajeadas de hoy han roto barreras en sus respectivos ámbitos profesionales y laborales”. Se trata de María Béjar de la O, Rosario Ramos Ortega, María Josefa Ruiz de la O, María Jesús Ojea Arnedo y tres integrantes de la Asociación Española Contra el Cáncer, Pilar Izquierdo Venegas, Rosa Aguirregabiria y Rosa Alaminos. A ellas se suma un homenaje especial a Antonia Arnedo Arnedo.
La concejal de Igualdad del Ayuntamiento, Ángela Rodríguez, ha sido la encargada de leer el manifiesto con motivo del Día Internacional de la Mujer, que reclama seguir avanzando hacia una igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida, como el empleo, la educación, la salud, la cultura o la participación política.
El texto denuncia que, pese a los avances logrados, persisten desigualdades estructurales que afectan especialmente al ámbito laboral, donde las mujeres continúan sufriendo mayor precariedad, salarios más bajos y más dificultades para acceder a puestos de responsabilidad. También subraya que la falta de corresponsabilidad en los cuidados mantiene a muchas mujeres asumiendo mayoritariamente las tareas domésticas y familiares, lo que limita su desarrollo profesional y su autonomía económica.
El documento también reivindica la educación en igualdad desde la infancia, la visibilización de las aportaciones de las mujeres en la cultura, la ciencia y el conocimiento, y la necesidad de afrontar nuevas formas de violencia, especialmente en el entorno digital. Asimismo, reclama una sanidad con perspectiva de género y políticas que tengan en cuenta la situación de las mujeres en el medio rural.
Tras el manifiesto, ha sido el turno de las intervenciones de las homenajeadas, con las que Radio Salobreña ha tenido ocasión de dialogar. Una de ellas ha sido la gerente de la Fundación José Martín Recuerda, María Béjar, un reconocimiento que ha recibido, según ha confesado, “con muchísima sorpresa”, ya que no lo esperaba, pero también “muy agradecida y honrada” por la propuesta de su nombre. Béjar, que inició su trayectoria vinculada al área de la Mujer y desde ahí dio sus primeros pasos en la actividad cultural, ha destacado que vive el Día Internacional de la Mujer de forma reivindicativa, defendiendo el papel que corresponde a las mujeres en la sociedad y en la cultura.
Desde su responsabilidad al frente de la Fundación que custodia el legado del dramaturgo José Martín Recuerda, ha subrayado además el carácter feminista de su obra, en la que abundan personajes femeninos fuertes y luchadores, al tiempo que ha recordado que, pese a los avances, todavía persisten “techos de cristal” que obligan a seguir reclamando una igualdad real.
En el ámbito educativo, el reconocimiento ha recaído en Rosario Ramos, maestra de Educación Infantil durante más de tres décadas en el colegio Juan Ramón Jiménez de Salobreña. Ya jubilada desde hace siete años, Ramos recibió la noticia con sorpresa y alegría, asegurando que siempre ha considerado que simplemente cumplía con su vocación de enseñar. Durante sus 32 años de carrera trabajó con alumnado de entre tres y seis años, una etapa que define como clave para inculcar valores como la igualdad, el respeto y la tolerancia, principios que, según ha explicado, siempre trató de transmitir en su aula. Para ella, el mejor reconocimiento sigue siendo el cariño de antiguos alumnos que aún la recuerdan cuando se cruzan con ella por la calle, aunque afronta este homenaje con emoción y agradecimiento.
En el ámbito social, el Homenaje Clara Campoamor ha reconocido la labor de la junta directiva local de la Asociación Española Contra el Cáncer a través de la figura de Pilar Izquierdo, voluntaria vinculada a la entidad desde hace 28 años. Izquierdo recibió la noticia con emoción, aunque insistió en que el reconocimiento debe entenderse como un homenaje colectivo al trabajo del voluntariado, especialmente al femenino, que constituye alrededor del 80 por ciento de las personas que colaboran con la asociación. De ahí que también se hiciera extensivo a la actual y a la anterior presidenta de la entidad, Rosa Alaminos y Rosa Aguirregabiria, respectivamente.
En el ámbito empresarial, se ha reconocido la trayectoria de María Josefa Ruiz, conocida popularmente como Mari Pepa, histórica responsable de la Heladería Ruiz. Ha dedicado prácticamente toda su vida al negocio familiar que inició su madre “que era muy emprendedora”, y que con el paso de los años se convirtió en uno de los establecimientos más recordados del municipio, especialmente por productos como la tradicional leche rizada o sus helados artesanos, entre los que destacaba ‘el napolitano’. Tras empezar a trabajar muy joven en la tienda familiar de La Caleta y posteriormente en la heladería, asumió la responsabilidad del negocio cuando su madre tuvo que jubilarse por motivos de salud. Durante décadas ha sacado adelante el establecimiento con el apoyo de su hija y sus sobrinos, manteniendo siempre recetas y métodos tradicionales y apostando por productos de primera calidad.
Ruiz ha recibido el reconocimiento con emoción, valorando que se haya tenido en cuenta el esfuerzo y los años de trabajo dedicados tanto al negocio como a su familia. Mari Pepa Ruiz ha sido también una histórica activista vecinal, participando desde sus inicios en la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo.
Las demás homenajeadas han sido María Jesús Ojea Arnedo, ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, en el marco de profesiones históricamente masculinizadas; y Antonia Arnedo Arnedo, a quien se ha hecho un homenaje especial por su larga trayectoria como trabajadora en la panadería familiar y como ama de casa.
El acto ha tenido su continuidad con la celebración del almuerzo para conmemorar este Día Internacional de la Mujer, donde han participado un centenar de mujeres de la Villa en uno de los salones del Hotel Salobreña Suites.








