En una nueva medida implantada para intentar frenar el avance del coronavirus, el Gobierno autonómico ha decretado el confinamiento perimetral de todos los municipios granadinos, junto a muchos otros del territorio andaluz. Desde esta noche, por tanto, no se podrá salir de Salobreña ni de ningún otro pueblo de la Costa, a menos que se tenga una causa justificada.
La medida afecta a los términos municipales, de forma que entre las pedanías de un mismo municipio se pueden realizar desplazamientos sin inconvenientes. Por tanto, el tráfico entre Salobreña, Lobres, La Caleta-La Guardia y demás núcleos o zonas rurales no sufrirá restricciones.
La nueva medida señala que los establecimientos de hostelería deben cerrar a las 22.30 horas, más allá de que el toque de queda comienza a las 23, y se establece una limitación de seis personas como máximo para reuniones tanto públicas como privadas.
Para la alcaldesa de Salobreña, María Eugenia Rufino, las medidas adoptadas por la Junta eran “absolutamente imprescindibles”, pues debido al elevado número de contagios “el colapso de las UCI y los hospitales ya es un hecho”. Destaca que entre las causas que puedan justificar el desplazamiento entre municipios están la asistencia médica, el trabajo, la atención o cuidado de personas dependientes o cuestiones burocráticas inaplazables. No obstante, apela al “sentido común” de los ciudadanos a la hora de desplazarse.
Esta nueva medida supone el restablecimiento de los controles que ya se realizaron durante el primer estado de alarma. Esta misma mañana, el Ayuntamiento ha decidido junto a la Guardia Civil y la Policía Local el cierre de todos los accesos a Salobreña a excepción del principal. Solo habrá una excepción en estos primeros días, ya que permanecerá abierto del acceso del cementerio, pero solo hasta el próximo martes.
La alcaldesa ha destacado que buen funcionamiento que está teniendo el municipio desde la implantación del toque de queda hace unos días, hasta el punto de que no se ha registrado “ni una sola incidencia”. Sí están funcionando después de las 23 horas los servicios de reparto de comida a domicilio, pues tras una consulta a la Subdelegación del Gobierno, se entiende que es una actividad laboral que incluso es necesaria en muchas ocasiones.
Este es el bando de la alcaldesa:
























