El litoral de Granada se convierte en el primero de una provincia de España en contar en todos sus chiringuitos con estas distinciones, que garantizan estándares en gestión de calidad y medioambiental.
Los 54 chiringuitos de la costa granadina han protagonizado un hito único en España, como es el haber obtenido en su totalidad las certificaciones de calidad ISO 9001 e ISO 14001, con las que garantizan a nivel internacional unos estándares en cuanto a gestión de calidad y medio ambiente. Los propietarios de estos establecimientos de playa, entre ellos los ocho de Salobreña, recibieron ayer por la tarde esas certificaciones en un acto celebrado en Motril.
Hace varios años la Asociación de Chiringuitos de la Costa Tropical se planteó el reto de mejorar día a día sus establecimientos, ofrecer un producto de calidad y que las playas de la provincia se convirtieran en un referente a nivel nacional. Un objetivo que se ha conseguido gracias a estas acreditaciones, según el presidente de la entidad, Francisco Trujillo, quien ha destacado que la de Granada “es la primera costa de una provincia de toda España en tener todos sus establecimientos de playa con certificados de calidad”.
Con el apoyo de una consultora, durante el último año los establecimientos se han ido adaptando a todas las exigencias para obtener estas certificaciones, que permiten marcar una clara diferencia respecto a otros que no la tienen. La ISO 9001 determina los requisitos para un Sistema de Gestión de Calidad mediante la optimización de los procesos de calidad, por lo que cualquier usuario que utilice los servicios de estos establecimientos disfrutará de un trato único que no se puede obtener en otros. En cuanto a la ISO la 14001, supone un estándar internacional de gestión ambiental, que incluye entre otros aspectos el correcto tratamiento de los residuos con una correcta segregación, concienciación del personal y protección del litoral.
Las certificaciones se entregaron en un acto al que asistieron autoridades de todas las instancias, desde el Gobierno central hasta los ayuntamientos, pasando por la Junta de Andalucía o la Mancomunidad de Municipios. El acto estuvo presidido por el presidente de la Asociación de Chiringuitos de la Costa Tropical, Francisco Trujillo.
Según ha explicado Trujillo, el proceso de mejora de los establecimientos de playa no se acaba aquí, ya que se está preparando el siguiente paso que es conseguir para todos la Q de Calidad, algo que en su opinión podría materializarse entre este año y el que viene.
Por su parte, el delegado de Fomento y Turismo de la Junta en Granada, Francisco Ruiz Dávila, se ha mostrado sorprendido por el hecho de que todos los chiringuitos hayan conseguido estas certificaciones al mismo tiempo, y ha comparado la situación con el litoral malagueño, donde solo el 10 por ciento de los establecimientos cuentan con estos distintivos.
Ruiz Dávila matiza que este crecimiento responde en parte a los conflictos que existen en otros países, que han permitido derivar turismo, y afirma que esta situación “así como viene se nos va si no hacemos las cosas bien”. Por eso ha destacado la obtención de estas certificaciones, que contribuyen a “fidelizar a este turismo y que se vuelva estable, así como al nacional”. Si cualquier turista llega a uno de nuestros establecimientos y se encuentra que el servicio no es adecuado, seguro que no vuelve”, afirmó el delegado, y añadió que “el servicio que se ofrezca debe estar por encima de las expectativas para que la gente se sorprenda”.
Entre las autoridades presentes estuvieron también los alcaldes de Salobreña, Motril y Almuñécar. Para el regidor de la Villa, Gonzalo Fernández Pulido, este es “un gran paso”, a la vez que felicitó a los establecimientos por obtener estos certificados y los animó a seguir en la misma línea.
El final del acto se centró en la entrega de las certificaciones a los responsables de los 54 chiringuitos de la comarca, ocho de los cuales corresponden a Salobreña. Almuñécar y La Herradura concentran el mayor número de establecimientos, 26 en total, mientras que los demás se reparten entre Motril, Carchuna, Calahonda, Castell de Ferro, La Mamola y La Rábita.











