La iniciativa ha sido posible gracias a un convenio entre el Ayuntamiento y el Instituto La Zafra de Motril, mediante el cual varios alumnos que cursan Salud Ambiental están realizando sus prácticas.
Los centros escolares de Salobreña participan estos días en una campaña de concienciación ambiental que incluye charlas y talleres para elaborar manualidades con objetos reciclados. La iniciativa ha sido posible gracias a un convenio firmado entre el Ayuntamiento de la Villa y el Instituto La Zafra de Motril, mediante el cual varios alumnos que cursan el ciclo superior de Formación Profesional en Salud Ambiental están realizando sus prácticas.
Aunque al principio se planteó como una serie de charlas en los colegios, el éxito ha sido tal que ya han pedido participar todos los colegios e institutos de la Villa. Y es que además de las charlas sobre educación ambiental, la iniciativa plantea una serie de talleres de manualidades que enseñan a los niños a reutilizar muchos objetos y productos que habitualmente se tiran a la basura, para convertirlos, por ejemplo, en juguetes o adornos.
Además de explicárseles a los alumnos los conceptos básicos sobre protección y conservación medioambiental, también se les muestra una proyección animada sobre cómo separar los residuos en los contenedores por colores, realizando juegos y actividades que resulten divertidas para los escolares.
Juan Peñalver, uno de los alumnos del módulo de Salud Ambiental del IES La Zafra de Motril, ha destacado el buen nivel de concienciación que existe entre los estudiantes salobreñeros sobre la ecología y la necesidad de preservar el medio ambiente. En ese sentido, se muestra convencido de que la próxima generación será mucho mejor en ese sentido que la actual.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente del Consistorio, Martín Valenzuela, ha explicado que “la idea no es solo que los niños se conciencien de la necesidad de seguir la regla de las tres erres, reducir, reciclar y reutilizar, sino que también trasladen esta necesidad a sus padres como una tarea en la que todos y cada uno de nosotros debe colaborar. Esta regla tiene como finalidad reducir el volumen de residuos o basura generada, y “en pocas palabras ayuda a tirar menos basura, ahorrar dinero y ser consumidores más responsables, reduciendo así su huella de carbono”.











