Las viviendas, que presentan condiciones de habitabilidad muy precarias, fueron ocupadas el pasado viernes. Cinco familias están viviendo en ellas de forma permanente, mientras que otras diez lo hacen de forma parcial.
Compradores de las VPO en el interior de una de las viviendas ocupadas.
Los compradores de las viviendas de VPO de La Caleta que las ocuparon inmuebles el pasado viernes han pasado en ellas su primer fin de semana, aunque en unas condiciones precarias de habitabilidad debido a que las obras están inacabadas y no cuentan con servicios como agua y electricidad.
De las quince familias que decidieron ocuparlas, cinco de ellas está viviendo de forma permanente, mientras que otras diez lo han hecho de forma parcial, ya que no se quedan a dormir en el bloque.
Algunas de las viviendas ocupadas por estos vecinos ni siquiera tienen ventanas, lo que los ha llevado en estos días a dormir con temor por su seguridad, pues varias de estas familias tienen niños pequeños. Además, en la obra han quedado numerosos materiales de construcción, por lo que temen que alguien pueda pretender robarlos, y en este sentido rechazan responsabilidades respecto a lo que ocurra fuera de la zona del edificio que ha sido ocupada.
En lo referente a los servicios, para tener electricidad los ocupantes han tenido que instalar un generador que funciona con gasolina. No obstante, el principal problema que sufren es la falta de agua, que deben trasladar a través de cubos.
El traslado de las familias a las viviendas se ha realizado de forma precaria, y de momento sólo cuentan con sofás, mesas, sillas y camas, a lo que se suman cocinas de gas. Cuando hace falta accionar aparatos eléctricos encienden los generadores, mientras que la iluminación nocturna tiene lugar a través de velas.
Los afectados decidieron ocupar las viviendas el pasado viernes ante la incomparecencia a una reunión de responsables de la constructora Dolmen y de la entidad financiera La Caixa. Desde entonces, ningún representante de estas entidades se ha puesto en contacto con ellos, y su próxima acción reivindicativa será ante la Junta de Andalucía a comienzos de junio, donde esperan ser recibidos por algún responsable.
Por otra parte, el Alcalde de Salobreña, Gonzalo Fernández Pulido, después de contactar con la delegación de Vivienda de la Junta de Andalucía, ha querido señalar que la constructora Dolmen no ha recibido subvención alguna por esa promoción de viviendas, ya que el expediente se encuentra paralizado porque la documentación no se presentó en tiempo y forma debido a los problemas de liquidez de la empresa.
Fernández Pulido ha querido aclarar esta cuestión y dar respuesta a las demandas que los vecinos le plantearon en el encuentro que mantuvieron en el Ayuntamiento el pasado viernes. El alcalde entonces se comprometió, además de ayudar a la plataforma de afectados, a buscar soluciones y depurar responsabilidades, por lo que está llevando a cabo todas las gestiones necesarias para intentar encontrar una salida a este conflicto.











