Las alumnas de Corte y Confección continúan practicando esta labor desde sus casas elaborando mascarillas

Dada la dificultad de conseguirlas en farmacias o cualquier otro negocio, esta labor está permitiendo dotar de este material a muchos salobreñeros.

Una de las mujeres que hacen las mascarillas desde casa.

Uno de los talleres de la Casa de la Cultura de Salobreña que mantiene su actividad, aunque no de forma convencional, está claro, es el de Corte y Confección. Y es que sus alumnas han dejado de lado los patrones para confeccionar vestidos y otras prendas de vestir, para centrarse en la elaboración de otros artículos más necesarios por estos días, como son las mascarillas.

De forma voluntaria, todas las alumnas continúan en sus casas practicando los conocimientos adquiridos, pero elaborando mascarillas para ser utilizadas por otros voluntarios que trabajan en contacto con otras personas. Dada la dificultad de conseguirlas en farmacias o cualquier otro negocio, esta labor está permitiendo dotar de este material a muchos salobreñeros.

Carmen Rodríguez Padilla es la monitora del taller de Corte y Confección de la Casa de la Cultura de Salobreña. A través de la monitora, los responsables municipales se ponen en contacto con las voluntarias para llevarles los materiales necesarios para las mascarillas, que vienen elaborando desde el pasado viernes. Una vez realizadas son recogidas por el personal municipal, que se encargará de distribuirlas entre quienes las necesiten.

Es verdad que no están homologadas, como se requiere en el caso de los sanitarios o cuerpos de seguridad, pero ante la escasez bien valen para la protección de personas que están menos expuestas a la infección. Además, a la hora de reutilizarlas, es necesario lavarlas previamente.

Por lo demás, las alumnas del taller mantienen contacto a través de un grupo de whatsapp, y según la monitora todas expresan su deseo de que se supere pronto esta situación para volver a las clases.