La Villa se prepara para el Día de Todos los Santos a base de flores y dulces tradicionales

· Las costumbres de este puente nacional impulsan la actividad de los establecimientos locales, que adaptan su oferta a los gustos y al presupuesto de los clientes

A tres días del Día de Todos los Santos, los comercios de Salobreña afrontan unas jornadas intensas de trabajo para sectores como las floristerías y las pastelerías. La tradición de llevar flores a los cementerios y el consumo de dulces típicos de este puente nacional impulsan la actividad de los establecimientos, que adaptan su oferta a los gustos y al presupuesto de los clientes.

En Floristería Eva, ubicada en el Mercado Municipal, Eva Fernández afronta estos días con una intensa actividad. Los preparativos comienzan en septiembre, cuando se empiezan a organizar los encargos de flores artificiales, antes de centrar el trabajo en las naturales durante la semana previa al 1 de noviembre.

La oferta busca adaptarse a todos los bolsillos, con ramos variados desde 18 euros y flores sueltas como claveles, margaritas, rosas y gladiolos. Los claveles destacan especialmente en estas fechas por su resistencia y su tradición en los arreglos funerarios, seguidos de las margaritas, los gladiolos y los crisantemos. Las rosas, aunque siguen presentes, pierden protagonismo frente a otras variedades más habituales en esta celebración.

Los clientes pueden elegir entre ramos y centros preparados o comprar flores sueltas para elaborar sus propias composiciones. En muchos casos, la elección responde también a los gustos de la persona fallecida, de modo que los colores y las variedades adquieren un significado especial.

La conservación de las flores es otro de los aspectos que se tienen en cuenta, especialmente ante las temperaturas todavía elevadas. Según Fernández, las flores frescas pueden durar entre cuatro y cinco días en el cementerio, aunque su resistencia depende de la variedad y de las condiciones meteorológicas.

A ello se suman las medidas para evitar el agua estancada en los recipientes atendiendo a la prohibición municipal para evitar la posible proliferación del Virus del Nilo Occidental, para ello se aplicarán alternativas como las esponjas florales húmedas y las bolsas que permiten mantener hidratados los tallos sin dejar agua accesible a los mosquitos.

Para la floristería, que lleva 19 años atendiendo a sus clientes en Salobreña, esta campaña supone un impulso importante para afrontar los meses de menor actividad comercial. La profesionalidad, la calidad de las flores y el ajuste de los precios son algunas de las claves para responder a una demanda que se concentra en pocos días.

La alternativa artificial también gana protagonismo. En Mobicopy, Elvira Medina ha comenzado a recibir encargos desde finales de septiembre para preparar centros que puedan permanecer en los cementerios durante más tiempo sin necesidad de sustituirlos cuando se marchitan las flores naturales.

La oferta ha evolucionado desde las tradicionales flores de plástico hacia composiciones de tela con un aspecto cada vez más realista. Sin embargo, Medina advierte de que no todas las variedades son adecuadas para exteriores, por lo que es importante elegir materiales capaces de soportar la lluvia, el frío, el calor y la exposición directa al sol.

La variedad de precios permite encontrar opciones económicas y otras de mayor calidad, en función de los materiales y del acabado. La rosa vuelve a ser la flor preferida, aunque se trabaja con una amplia gama de colores para adaptarse a los gustos de cada familia.

El volumen de trabajo refleja la importancia de esta campaña para el establecimiento, donde Medina calcula que puede llegar a elaborar más de un centenar de centros. Los encargos se combinan con la venta de flores sueltas para quienes prefieren preparar sus propios arreglos.

La celebración también se deja notar en las pastelerías. En Pastelería Granada, Juan Eloy Correa apuesta por mantener los sabores tradicionales que siguen reclamando los clientes en estas fechas, principalmente los buñuelos de viento rellenos de nata o crema y los huesos de santo con yema confitada.

Aunque el establecimiento ha probado otras variedades, la demanda continúa inclinándose por las recetas de siempre. Los buñuelos, elaborados con una masa que se fríe y después se rellena, comparten protagonismo con los huesos de santo, preparados con una base de almendra y azúcar similar al mazapán.

Junto a estos dulces, Halloween gana espacio en las vitrinas, es por ello que la pastelería se ha adaptado a esta celebración preparando bizcochillos decorados con motivos como Frankenstein, ojos y telarañas, además de tartas con forma de cerebro y combinaciones de chocolate y fresa pensadas especialmente para el público infantil.

Correa reconoce que estas propuestas han ido ganando demanda, aunque su elaboración requiere más trabajo por la decoración. El objetivo es ofrecer dulces llamativos y divertidos sin recurrir a diseños excesivamente realistas, al tratarse principalmente de productos destinados a los niños.

Los buñuelos y los huesos de santo estarán disponibles durante el fin de semana, junto con las propuestas temáticas de Halloween, mientras que los encargos permitirán atender peticiones más específicas. Pese al incremento de los costes de las materias primas, la pastelería mantiene los precios de los buñuelos respecto al año anterior.