La Semana Santa se traslada a la zona baja, salvo dos cofradías que mantienen su salida en el Casco Antiguo

· Para 2026 destaca la incorporación de una nueva procesión el Domingo de Resurrección, protagonizada por una imagen del Niño Jesús Resucitado y enfocada a la participación infantil

Imagen de María Santísima de los Dolores durante su salida procesional de 2025.

La Semana Santa de Salobreña se celebrará este 2026 con importantes cambios en horarios e itinerarios debido al cierre de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, afectada por el deterioro de la techumbre de su nave central tras las últimas lluvias, tal y como avanzó este lunes Radio Salobreña.

La decisión, adoptada de urgencia por la Agrupación de Hermandades y Cofradías junto al párroco Jorge Nieto García, obliga a modificar de forma significativa las salidas procesionales, que en su mayoría se trasladarán a la zona baja del municipio, con la Iglesia de San Juan Bautista como principal punto de referencia.

En una entrevista en Radio Salobreña, el representante de la agrupación, Daniel López, ha explicado que la medida era inevitable, ya que desde hace unas cuantas semanas se ha ido viendo cómo iba empeorando la situación en la nave central de la iglesia,  por lo que “lo más seguro fue cerrar la iglesia”.

López ha reconocido que la decisión ha supuesto un “giro de 180 grados”, tanto para las cofradías como para la parroquia, afectando no solo a las procesiones sino también a celebraciones previstas como bodas o comuniones. “Ha sido todo un poco prematuro y rápido, pero ha primado el diálogo entre todas las cofradías y la parroquia”, ha añadido.

La reorganización establece que la mayoría de procesiones partirán desde la zona baja, especialmente desde San Juan Bautista o calles cercanas como es el caso de la avenida Federico García Lorca. Solo el Jueves Santo mantendrá procesiones en el casco antiguo, con salidas desde enclaves como el Paseo de la Iglesia, en el caso de Las Penas y San Juan o la casa de hermandad, en el caso del Cristo del Perdón con la procesión del silencio.

El principal problema que se encuentran las cofradías es que no pueden salir del interior del Templo de San Juan Bautista por las dimensiones limitadas de las puertas, por lo que algunas han optado por salir de sus casas de hermandad, ya que se encuentran en zonas aledañas. De hecho, ha explicado López, alguna incluso ha tenido que habilitar espacios provisionales, como un bajo en la avenida Federico García Lorca para la salida del Nazareno y la Esperanza.

Pese a las dificultades, el objetivo ha sido mantener la dignidad de los desfiles y, en la medida de lo posible, la tradición. “Es buscar hacerlo lo más digno posible”, ha subrayado.

Entre los cambios también destaca la incorporación de una nueva procesión el Domingo de Resurrección, protagonizada por una imagen del Niño Jesús Resucitado y enfocada a la participación infantil. “Nos pareció una idea fantástica, ya que también puede servir de cantera para las cofradías”, ha explicado López, quien ha valorado esta iniciativa como uno de los aspectos positivos dentro de una situación complicada.

La mayoría de las salidas procesionales seguirán como referencia el recorrido del Santísimo Cristo de la Humillación que hasta ahora era la única Estación de Penitencia en la zona baja del pueblo, algunas de ellas con ligeros matices, dependiendo de si salen desde calle Gardenias o no.

Desde la Agrupación de Hermandades y Cofradías han destacado el esfuerzo conjunto realizado para garantizar la celebración de la Semana Santa. “Aunque ha sido todo muy rápido, como hemos estado todos a una, se ha podido organizar”.

Según indicó ayer el párroco de la Villa, Jorge Nieto, los trabajos podrían extenderse “unos dos años aproximadamente”, por lo que no se descarta que estos nuevos recorridos se mantengan en próximas ediciones.