La plaza del Museo se convierte por unos días en taller artístico con las intervenciones de Raquel Rodrigo y Sergio Delicado

· Raquel Rodrigo está homenajeando a la cerámica de Fajalauza con una pieza de gran formato en punto de cruz y Sergio Delicado una intervención basada en el lenguaje y la poesía visual

La tercera edición de Artepeazos continúa llenando de arte el casco antiguo de Salobreña. El encuentro de arte urbano, que este año ha querido poner el foco en las calles históricas del municipio, donde los vecinos y turistas que hoy pasean por sus calles, pueden contemplar en directo el proceso creativo de varios artistas invitados. Entre ellos destacan la valenciana Raquel Rodrigo y el creador Sergio Delicado, que trabajan estos días en la plaza del Museo.

Raquel Rodrigo está desarrollando una pieza de gran formato elaborada con su característico punto de cruz urbano, una técnica con la que lleva más de quince años reivindicando el valor del bordado tradicional y de los trabajos textiles históricamente asociados al ámbito doméstico femenino. Su proyecto, conocido como ‘Arquicostura’, traslada esos patrones a la arquitectura y al espacio público mediante intervenciones monumentales realizadas con cordón de algodón.

La obra que prepara para Salobreña toma como referencia la cerámica de Fajalauza y los motivos decorativos que antiguamente podían verse en muchas fachadas y plazas del municipio. Flores, hojas y aves inspiradas en esos diseños tradicionales componen una instalación de dos metros por dos metros en tonos azules, concebida como homenaje a la memoria visual del casco antiguo.

La artista ha explicado que el trabajo comenzó días atrás en su taller de Valencia y que, solo para esta pieza, se han utilizado alrededor de dos mil metros de cordón de algodón nacional. Rodrigo defiende el bordado como un espacio de encuentro y de transmisión cultural. De hecho, durante estos días anima a vecinos y visitantes a acercarse para colaborar en los últimos detalles de la obra antes de su instalación definitiva.

La creadora también reivindica la durabilidad del arte textil en exteriores y recuerda que, aunque el sol desgaste progresivamente los colores, el proceso es similar al que sufren otras intervenciones urbanas expuestas a la intemperie. Sus piezas, asegura, permanecen intactas durante años y terminan integrándose en el paisaje cotidiano de las ciudades.

A pocos metros de ella trabaja Sergio Delicado, que participa en Artepeazos con una intervención escultórica basada en el lenguaje y la poesía visual. El artista, que días atrás presentó su libro ‘Meteorito’ en Magnolia Art House, desarrolla una serie de frases creadas específicamente para el casco antiguo de Salobreña.

Su proyecto nace a partir de conversaciones mantenidas con mujeres mayores del municipio, cuyos relatos y expresiones han servido de inspiración para construir nuevos textos mediante juegos lingüísticos, fragmentaciones y dobles sentidos. Delicado busca así generar un lenguaje propio que dialogue con las transformaciones sociales y urbanas del casco antiguo.

Las piezas estarán realizadas con finas varillas de hierro moldeadas manualmente hasta formar una caligrafía escultórica. El artista prevé instalar alrededor de seis frases repartidas por distintas calles del centro histórico, aunque la ubicación definitiva se decidirá una vez adaptados los textos a cada espacio.

Delicado, al igual que Rodrigo, ha destacado el valor de trabajar a pie de calle y compartir el proceso creativo con los vecinos. Considera que uno de los mayores atractivos de Artepeazos es precisamente permitir que el público observe cómo nacen las obras y pueda conversar con los artistas mientras toman forma.