La lluvia obliga a suspender las clases y causa más de una decena de incidencias

En la N-340 se ha caído un muro de contención obligando a cortar al tráfico la carretera durante varios minutos. Cocheras y bajos comerciales también se han visto afectados.

Entrada al colegio Segalvina a primera hora de la mañana. // Foto: Miguel González
Entrada al colegio Segalvina a primera hora de la mañana. // Foto: Miguel González

Las fuertes lluvias registradas durante la madrugada de hoy en la costa de Granada han provocado al menos 25 incidencias en toda la comarca, con especial incidencia en Salobreña y Motril. En la Villa se ha tenido activar el plan de emergencia en coordinación con el 112, que entre otras cuestiones ha incluido la suspensión de las clases escolares.

En Salobreña la lluvia ha obligado por la mañana a cortar en los dos sentidos la carretera N-340 a la altura del kilómetro 326 debido al desprendimiento de un muro contención frente a la gasolinera. En este lugar estuvieron trabajando técnicos de mantenimiento de carreteras hasta que finalmente se pudo rehabilitar la circulación, tras quince minutos cortada.

La tormenta despertó a muchos vecinos de Salobreña en plena madrugada, y ya entonces se empezaron a sufrir las primeras incidencias. Inmediatamente se puso en marcha el protocolo que se activa en estos casos en coordinación con Emergencias 112, la Guardia Civil, la Policía Local y demás cuerpos de seguridad, incluyendo a todos los operarios de mantenimiento del Ayuntamiento de la Villa, algunos de los cuales se encontraban de vacaciones y se han incorporado al dispositivo. Así y todo, a primera hora de la mañana no han dado abasto a atender todos los avisos.

Tras la caída de 75 litros de agua por metro cuadrado, ya a primera hora de la mañana la zona de entrada al pueblo se encontraba totalmente anegada. Además, en torno a las 6 de la mañana la Agencia Estatal de Meteorología elevó la alerta de amarilla a naranja por lluvias en la costa granadina, si bien luego volvió a ser amarilla, con previsión de mantenerse vigente hasta las 5 de la tarde de hoy.

Aunque afortunadamente no se han producido daños humanos, sí han tenido lugar una serie de incidencias que han obligado, entre otras actuaciones, a la evacuación de una persona de su vivienda situada en los bajos de un edificio. Otro de los daños producidos por la lluvia ha sido el desprendimiento de un muro en la Carretera Nacional 340, aunque finalmente los servicios municipales junto con personal de mantenimiento de la vía han podido retirar los escombros sin tener que lamentar ningún daño. A todo esto se unen las inundaciones de algunas cocheras y bajos comerciales. Al municipio se ha desplazado un técnico del servicio de Emergencias 112 para evaluar la situación y colaborar con maquinaria para achicar agua.

También Lobres ha sufrido importantes incidencias por la lluvia debido a su orografía, que hace más fácil el arrastre de restos del campo y las arquetas han quedado saturadas, por lo que la suciedad se ha depositado en las calles. La alcaldesa cree que harán falta varios días para que el municipio recupere la normalidad después de esta tormenta.

Desde el punto de vista meteorológico, lo que ha ocurrido en la Costa se denomina línea de turbonada, que viene a ser un sistema de tormentas lineal que, no obstante, ha tenido un paso relativamente rápido por la comarca, ya que en otras ocasiones puede tener una mayor duración y provocar daños mayores, como ocurrió en Almuñécar en 2007. Así lo ha afirmado el aficionado a la meteorología Pedro Fernández, colaborador de esta emisora.