La I Semana de las Aves de Salobreña celebra su primera conferencia

Conferencia sobre el avistamiento de aves en el Auditorio.
Expertos en aves y alumnos de la Villa han participado en una mesa redonda sobre los lugares de avistamiento de aves en el municipio. En los próximos días se realizarán diversas visitas guiadas.
 
 
Ayer se puso en marcha en Salobreña una iniciativa que durará toda la semana y que pretende aprovechar la riqueza que tiene el municipio en materia ornitológica para intentar explotarla desde el punto de vista turístico. Se trata de la I Semana de las Aves, que se inició con una exposición fotográfica en la Oficina de Turismo de la Villa y con una posterior visita guiada por el Tajo de Salobreña, que se repetirá en los próximos días.
 
La semana incluye también un espacio diario en el magazín La Costa en Vivo de Radio Salobreña, donde expertos en ornitología abordarán distintas cuestiones sobre las aves relacionadas con Salobreña y la comarca. El primero en intervenir ha sido Eduardo Cruz Casanova, fotógrafo especializado en naturaleza y miembro de la Asociación Buxus, quien se ha referido a los lugares de observación de aves en Salobreña.
 
Dado que muchas de estas especies son muy pequeñas, es muy recomendable para su avistamiento contar con prismáticos o telescopio, aunque en una primera experiencia se puede hacer también a simple vista. Esta actividad la puede realizar cualquier persona, desde el principiante que nunca lo ha hecho hasta aquellos que recorren el mundo buscando avistar determinadas especies de aves.
 
Entre los lugares que cuenta Salobreña para el avistamiento de aves destaca el Tajo de Salobreña, en el Gambullón, donde se puede encontrar con frecuencia el cernícalo, un ave rapaz de la familia de los halcones. Allí confluyen dos factores que conforman este particular hábitat, los tajos verticales rocosos que se forman en la pared del peñón donde se asienta el Casco Antiguo, y la vega situada en la parte baja que sirve como complemento para la alimentación de las especies que viven en la roca.
 
Otro punto a destacar son los acantilados del Caletón, donde se pueden ver aves marinas como gaviotas, cormoranes, alcatraces y otras especies ligadas a los charcos intermareales que se forman en esa zona, entre las que se encuentran limícolas como los andarríos o zarapitos.
 
En Salobreña destaca también la desembocadura del Guadalfeo, el río que vertebra y que ha formado todo el paisaje de la zona, óptimo para ver aves acuáticas. Aunque no es un humedal, es un ecosistema ripario que se comporta de forma parecida en cuanto a las especies que habitan en él, por lo que es común avistar patos, fochas, cigüeñuelas o garcetas.
 
En cuanto al Tajo de los Vados, es uno de los pocos sitios de nuestro entorno donde se puede encontrar el águila perdicera, catalogada como especie vulnerable –tercer grado de una escala que solo superan el peligro crítico o el peligro de extinción-, aunque en esta zona se puede ver con relativa facilidad. En este sistema rocoso también pueden observarse otras especies como halcón peregrino, roquero solitario o búho real.
 
Cruz Casanova ha sido uno de los participantes de la conferencia y mesa redonda desarrollada esta mañana en la segunda jornada de este evento, a la que han acudido numerosos escolares del municipio, centrada en los tipos de aves de la zona y sus espacios de avistamiento. También han participado el biólogo Manuel Mañani; José Manuel Rivas, de la Estación Ornitológica de Padul; Juan Francisco Jiménez, SEO de Sierra Nevada; el biólogo Rubén Tarifa; los aficionados a la ornitología Francisco Paloma y Gerry Collins; y el también biólogo Juan Ramón Fernández, de la Universidad de Granada, experto en aves acuáticas. Este último ha protagonizado esta mañana el espacio radiofónico de Radio Salobreña, donde ha destacado la importancia del río Guadalfeo en la configuración del entorno natural de la Costa Tropical.
 
En cuanto a las mejores épocas de observación de aves, la actual es muy propicia ya que tiene lugar el paso migratorio de muchas especies que acuden a sus puntos de reproducción. También a finales de verano es una buena opción, pues es cuando finalizan su cría regresan a sus cuarteles de invernada en África. Asimismo, el invierno es una época adecuada para el avistamiento de rapaces, muchas de las cuales se quedan en esta zona durante la temporada de frío debido a la facilidad para encontrar alimento.