La Navidad es una época que genera mucha ilusión, que comienza por el montaje de los árboles y belenes. Y unos vecinos de Salobreña esperan esta época con muchas ansias para poder armar un gran belén en su piso, que cada año mejora más si cabe.
Se trata de José Antonio Rodríguez Burgos y su esposa María José, que tienen buena parte de su salón ocupado por un belén de unos 3 metros de largo por 1,5 de ancho. Ya son más de veinte años los que llevan estos vecinos montándolo, tras comenzar con unas pocas piezas e ir incrementándolo año tras año.
Con tanto tiempo y trabajo invertido, el belén de José Antonio merece ser admirado por el público, de forma que todo el que lo desee puede pasarse por su vivienda y disfrutarlo de primera mano. En horario de tarde, una vez encendidas las luces navideñas que adornan su balcón, es posible visitar este gran trabajo.
Además de las figuras que va comprando, cuenta con diversas piezas hechas por ellos mismos, sobre todo las que representan edificios o estancias, y también se pueden ver norias y otros elementos con agua. También cuenta con diversas figuras móviles que realizan diferentes tareas. Con la ayuda de su esposa, José Antonio va realizando esta minuciosa labor, procurando que de un año otro vaya variando el diseño. A lo largo de sus 4,5 metros cuadrados el montaje va repasando las diferentes escenas relacionadas con el nacimiento de Jesucristo, desde la Anunciación hasta la llegada de los Reyes Magos, pasando por la Posada o los Santos Inocentes.
La familia Rodríguez Burgos espera retomar una costumbre que se debió interrumpir por la pandemia, ya que eran muchos los grupos de escolares que visitaban cada año su belén. Como siempre están abiertos a ello, así como a recibir a cualquier persona que desee admirarlo, siempre y cuando esté dispuesta a subir tres pisos por escalera. Así, entre las 17.30 y las 20 horas aproximadamente, se puede acudir a la calle Murillo, 3 – 3ºB, a metros de la plaza Picasso.

















