La Escuela Infantil de Salobreña arranca el curso con 90 alumnos de cero a tres años

Este mes de septiembre se abre un nuevo plazo para nuevas inscripciones, ya que el centro cuenta hoy por hoy con suficientes vacantes para atender las demandas.

Escuela infantil Federico García Lorca.

Con algunos llantos, tanto de alumnado como de padres y hasta de abuelos, ha arrancado este lunes el curso escolar en la Escuela Infantil de Salobreña. En total han sido 90 los niños y niñas, algunos de ellos bebés, que se han incorporado tras las vacaciones de agosto de los 13 profesionales que conforman la plantilla del centro.

Una vez más, el director de la guardería, Juan Manuel Ortega, ha aconsejado a padres y madres que, sobre todo en los casos de nuevos ingresos, realicen un primer periodo de adaptación, llevando a sus hijos tan sólo unas horas los primeros días hasta que ellos mismos se habitúen a la rutina del centro. Esa es una de las razones por las que el servicio de comedor no se pone en marcha hasta el mes de octubre, relata Ortega, quien por otro lado, señala que aunque el plazo ordinario de inscripción tuvo lugar durante el mes de marzo, lo habitual es que en septiembre se abra un plazo extraordinario y permanezca hasta noviembre y así sucesivamente cada tres o cuatro meses, según vaya marcando la Junta de Andalucía. El objetivo es que cualquier padre o madre tenga la posibilidad de solicitar plaza en cualquier momento del año.

Las 90 plazas actuales están distribuidas en los tres segmentos de edad. En función de las edades del alumnado, a día de hoy se han conformado un aula para bebés, tres para niños de uno a dos años y cuatro para los de dos a tres años, “aunque eso puede variar en función del número de nuevos alumnos que se inscriban”, señala Juan Manuel Ortega, quien recuerda que hay suficientes vacantes y confía en que cubran la totalidad de la demanda a la vista de lo ocurrido en cursos anteriores.

Junto a la solicitud de inscripción, aquellos padres que así lo consideren pueden entregar otro documento con la solicitud de ayudas y bonificaciones, que un año más pueden llegar hasta el 100 por ciento del total de la matrícula, dependiendo siempre de la renta de cada familia.