La Costa Tropical recibirá una cuantía de 2,9 millones de euros para el arreglo de los daños provocados en sus playas por las últimas borrascas, que se centrarán en zonas concretas del litoral, incluido el salobreñero. Unas actuaciones que en la medida de lo posible estarán finalizadas antes del comienzo de la temporada estival.
Salobreña ha sido el municipio elegido por el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, para anunciar esta partida destinada al arreglo de playas, que forma parte de las medidas incluidas en el Decreto Ley 5/2026, aprobado por el Gobierno de España para paliar los daños ocasionados por estos fenómenos meteorológicos adversos.
Según recoge el informe elaborado por el Servicio Provincial de Costas, los daños han sido cuantiosos y se extienden a la práctica totalidad de los casi 80 kilómetros de costa granadina. Las zonas en las que se centrarán los trabajos incluyen el delta del Guadalfeo, que contempla los daños sufridos en las playas de la Charca y Punta del Río de Salobreña; en la de la Punta del Santo, en Motril, y en Torrenueva Costa; en la zona oriental se actuará en la playa de Castillo de Baños, en Polopos – La Mamola, y en las de La Rábita y El Pozuelo, en Albuñol; y además se intervendrá en cuatro playas de Almuñécar.
Estas son las ayudas correspondientes a los arenales, a las que se añaden otras por un valor total de 2.000 millones de euros del Decreto Ley para la reposición de infraestructuras que han resultado dañadas. En este sentido, los ayuntamientos afectados deberán trasladar a la Subdelegación la relación de esos daños con su correspondiente valoración económica para poder acogerse. Montilla ha remarcado que las ayudas incluyen también partidas para viviendas o establecimientos comerciales y de hostelería que se han visto dañados, así como para explotaciones agrarias, en lo que serán ayudas directas del Ministerio de Agricultura.
El subdelegado asevera que en todo este proceso es clave la actuación de los ayuntamientos, con los que el Gobierno quiere ir de la mano. La idea es acondicionar inicialmente las playas para Semana Santa, aunque algunas durarán “varios meses”, si bien espera que finalicen para el inicio del verano.
Por su parte, el alcalde de Salobreña, Javier Ortega, se ha mostrado conforme con la actuación del Gobierno central desde el mismo momento en que se producían las borrascas, incluida la movilización de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Asimismo, ha celebrado que también se contemplen ayudas para establecimientos como los chiringuitos y otros negocios que se han visto afectados, lo mismo que para la agricultura con caminos rurales y comunidades de regantes que han sufrido afecciones.
El primer edil ha enumerado una serie de obras de emergencia que ha tenido que acometer el Consistorio, como el socavón del acceso a Lobres o el reacondicionamiento de playas, y otras que aún están por iniciarse. Lamenta que la situación no estará del todo restablecida para la Semana Santa, aunque “la idea es que quede lo más funcional posible, porque para muchas familias del municipio es el pistoletazo de salida de la actividad económica”.
En cuanto a los daños identificados por Costas en todo el litoral, el más generalizado es la pérdida de sedimentos como consecuencia del fuerte transporte provocado por el temporal de poniente. Estas han afectado, en mayor o menor medida, a todas las playas dañadas, con especial gravedad en la zona este del litoral, como la playa de El Pozuelo en Albuñol, donde han quedado al descubierto parte del muro de apoyo del antiguo paseo y estructuras anteriores.
En un segundo grupo se encuentran los daños sufridos en las estructuras de defensa existentes. La altura del oleaje constituye la mayor de toda la serie histórica en el Mar de Alborán desde que se tienen registros por parte de la red de boyas de Puertos del Estado. Esto ha provocado el desplazamiento de las piezas y escolleras en diferentes espigones como el de la Punta del Santo en Motril, en donde la virulencia ha sido tal que incluso ha logrado desplazar algunas de las piezas de hasta 10 toneladas; o el de Fuentepiedra en Almuñécar. Además, se le suma la pérdida del cardinal de señalización marítima del propio espigón de la Punta del Santo.
Junto a esto, también se identifican numerosos desperfectos por alcance y remonte del oleaje que han afectado a los caminos adyacentes, pasarelas o mobiliario.
Las obras tienen por objeto la reparación de todos los daños identificados y la reposición de escolleras en los espigones dañados, junto con los aportes de los sedimentos perdidos a fin de restituir el estado al previo al tren de borrascas, asegurando la protección e integridad del dominio público marítimo-terrestre.
Respecto al espigón de la Punta del Santo, el subdelegado ha rechazado las críticas de colectivos ecologistas que calificaban de ineficaz su construcción, y ha señalado que la situación hubiera sido mucho peor sin el espigón, ante unas olas de 6 metros de altura.
No hay novedades respecto al proyecto de espigón en Salobreña, que lleva “una tramitación lentísima que ni yo puedo entender, aunque seguimos insistiendo”, ha aseverado Montilla.








