Hoy jueves se celebra la ofrenda floral, cuyas flores se utilizarán en la procesión de mañana y en la romería del domingo. La Hermandad solicita que las flores sean de color blanco.

Salobreña ya está inmersa en sus fiestas patronales, que en su amplia programación incluyen, como no puede ser de otra manera, distintas actividades en honor a la patrona, organizadas por la Cofradía Nuestra Señora del Rosario.
Hoy a las 8 de la tarde, previo al pregón, tendrá lugar la ofrenda floral a la Virgen, cuyas flores servirán para adornar el trono que albergará a la imagen que procesionará por las calles de la Villa mañana viernes desde las 20.30. Como es habitual, la Hermandad solicita que las flores sean preferentemente de color blanco, si bien se trata de una sugerencia y quienes hagan la ofrenda pueden hacerla con el color que deseen. Sucede que con el blanco es como más luce el trono con sus colores dorado y plateado.
Desde la Cofradía destacan la generosidad que suelen mostrar los salobreñeos en la ofrenda floral, pues siempre es suficiente para decorar la totalidad del trono. Una vez finalizado ese acto y el posterior triduo, sus integrantes se abocan a embellecer a la patrona de cara a la procesión.
Francisco Llanas, hermano mayor de la Cofradía Nuestra Señora del Rosario, ha destacado la historia de la imagen de la Virgen del Rosario, que data del siglo XVI y que se salvó de la Guerra Civil al ser introducida en un saco lleno de leña y guardada en una leñera situada detrás de la Iglesia. Tras la contienda tuvo que ser restaurada, ya que se había roto la cabeza del Niño. Con tanta historia detrás, el hermano mayor lamenta la dificultad que entraña el conseguir a dieciocho hombres para portear el trono, cuestión que todavía no está resuelta de cara a mañana.
Volviendo a las flores, las que permanezcan en buen estado tras la procesión serán aprovechadas también para decorar el trono de la Virgen en la Romería del domingo, mientras que las que estén ya marchitas serán sustituidas. Para esa popular cita, que comienza a las 11 en la plaza Juan Carlos I, la imagen que será transportada hacia la playa en un carro con bueyes no es la original, sino una réplica de menor tamaño que se guarda en una pequeña ermita de la calle Rosario. Esto responde a que la imagen primigenia, por su antigüedad y delicadeza, no puede exponerse al sol ni al agua marina.

















