La alcaldesa apela a la “colaboración y concienciación” tras la aparición de pintadas y un pato muerto

Estas pintadas en la Villa además de un pato muerto y otro herido en La Caleta coinciden con una sentencia que condena a un menor por pintadas realizadas en marzo pasado en el Paseo de las Flores.

Pato muerto encontrado en La Caleta.

Hacía escasos días que se había producido la sentencia que condenaba a un joven menor de edad por un hecho similar cuando, este último fin de semana, en Salobreña han aparecido nuevas pintadas sobre mobiliario urbano y otros elementos en distintos puntos de la Villa, así como un pato muerto y otro herido del Parque de La Caleta.

Son pintadas de contenido preocupante, algunas contra servidores públicos y otras en forma de cruz gamada, ha explicado María Eugenia Rufino, aunque lo que considera más doloroso la alcaldesa salobreñera es la aparición en La Caleta de un pato muerto en el interior de una bolsa y otro herido, al que “vecinos del anejo se han comprometido a su recuperación”.

Los actos vandálicos han tenido lugar cuando hace apenas unas fechas se acababa de producir una sentencia contra un joven menor de edad por otras pintadas realizadas en marzo de este año en el Paseo de las Flores, pero lo que podría haber servido de aviso a navegantes al final no ha tenido ese efecto. Y eso que el titular del Juzgado mixto número 4 de Motril ha condenado a este individuo por un delito de daños.

El autor de aquellas pintadas, natural de Motril, con antecedentes penales, ha sido condenado a indemnizar al Ayuntamiento de Salobreña con 450 euros “por el coste de la limpieza y la eliminación de las pintadas”, seis en total, además de a un multa de cuatro meses a razón de 4 euros diarios y a abonar las costas del juicio por, dice la sentencia “actuar con ánimo de menoscabar y deslucir la propiedad ajena”.

En este caso funcionó la colaboración ciudadana y las fuerzas de seguridad tiraron del hilo hasta que dieron con el autor de aquellas pintadas, por lo que Rufino apela a que continúe esta colaboración, así como la “concienciación cívica” antes actos como éstos.

Para la alcaldesa de la Villa más importante que el dinero es el trastorno que se produce. En el caso del Paseo de las Flores, al tratarse de piedra histórica no se puede utilizar cualquier líquido ni pistola para su eliminación. Y en cuanto a la estatua del Parque tampoco se pueden usar productos decapantes que deterioran el metal del que está hecha. Por tanto hay que acudir a expertos, “lo que conlleva esfuerzo y dinero”.

Y sobre las pintadas aparecidas en el TH1 tres semanas después de su apertura, de lo que se hizo cargo la Junta de Compensación, “hubo de levantar el pavimento y ponerlo nuevo”.

Reconoce Rufino que las cámaras de seguridad son elementos disuasorios para estos desaprensivos y su gobierno tiene en cartera estudiar su colocación a la mayor brevedad.

La vigilancia a través de la policía es también importante, y reconoce la alcaldesa que los efectivos son escasos, pero añade que aunque hubiera diez veces más sería imposible poder cubrir todos los rincones del municipio al mismo tiempo, por lo que una vez más apela a “la colaboración ciudadana y la concienciación cívica”, que ha sido clave para la detención y posterior condena contra el autor de las pintadas de la pasada primavera en el Paseo de las Flores.