Juan Pérez Floristán, a la cabeza del Trío VibrArt, llenará de música clásica el Paseo de las Flores

· El pianista sevillano ofrecerá obras de Dvořák y Mendelssohn este jueves 1 de agosto dentro del Festival Tendencias, en un escenario emblemático al pie del castillo árabe

Juan Pérez Floristán. // John Huba

Este jueves llega una de las citas más esperadas del Festival Tendencias con el debut en Salobreña del reconocido pianista Juan Pérez Floristán, quien actuará junto al Trío VibrArt en el Paseo de las Flores.

El concierto incluirá dos obras clave del repertorio romántico: un trío para violín, violonchelo y piano del compositor checo Antonín Dvořák y otro de Felix Mendelssohn. Ambos forman parte del último trabajo discográfico del Trío VibrArt, grabado recientemente y aún en proceso de edición. “Aunque lo hemos registrado en estudio, donde realmente nos sentimos más a gusto es en el directo”, ha señalado el pianista sevillano que, aunque es la primera vez que viene a Salobreña, dice conocer bien la provincia y ser “un enamorado de esta tierra”.

Así lo ha confesado Floristán durante una entrevista con Radio Salobreña, donde ha expresado su entusiasmo por actuar en “un lugar tan inspirador” y ha asegurado que conciertos como el de este jueves suponen una experiencia más completa para el público, “no solo sonora, sino también visual”.

Preguntado sobre cómo acercar la música clásica al público actual, Floristán ha reflexionado sobre el poder atemporal de los grandes compositores: “Un clásico lo es precisamente porque no pierde lustre con el tiempo. No necesitamos transformarlo, sino interpretarlo con honestidad y convicción”. También ha recordado que, aunque las bellas artes no siempre mueven masas, el objetivo sigue siendo “comunicar, emocionar y ser entendido”.

El concierto se celebrará a partir de las 22 horas y será una oportunidad única para disfrutar de uno de los pianistas españoles más destacados del momento, acompañado por dos solistas de trayectoria internacional, en un entorno patrimonial y natural de gran belleza. Una velada en la que la música de cámara, la historia y el paisaje se funden en armonía.