Es la nueva publicación del artista salobreñero Colin Bertholet, quien anuncia que solo se publicarán cuatro ediciones. La ha definido como “un magazine trimestral, contemporáneo, cultural e independiente que nace con fecha de muerte anunciada”.
Este viernes se presenta en Salobreña la revista Lugares Comunes, un trabajo del artista Colin Bertholet que nace con fines solidarios, ya que lo recaudado por su venta se destinará a causas sociales. La nueva publicación es, según su autor, “un magazine trimestral, contemporáneo, cultural e independiente que nace con fecha de muerte anunciada”, ya que está previsto que solo se editen cuatro números.
La presentación oficial será a las 21 horas en la imprenta Salobreña, y desde ese momento estará a la venta al precio de tres euros. El destino de lo recaudado se decidirá tras el lanzamiento de la cuarta y última entrega. Bertholet asegura que Lugares Comunes es un tributo al papel y al olor a tinta, por eso lo de presentarse en una imprenta, y que es “una revista que quiere morir joven para envejecer bien”.
De formato cuadrado y con una estética muy mimada, la publicación reúne a cuarenta firmas en 150 páginas blancas y negras. Las temáticas que abordan los artículos son muy variadas, ya que giran en torno a cultura, gastronomía, cine, deportes, urbanismo, diseño, tecnología, moda, literatura, cómic, viajes, música, teatro, arte, fotografía, entrevistas, reportajes y columnas. Y todo ello con una filosofía muy clara, que “la pasión extrema suele diluirse con las costumbres”, señala el autor, y añade que “los inicios son intensos y exigen lo mejor de todos los implicados, un elegante cuidado de los detalles que agoniza con la estabilidad”.
Colin Bertholet asegura que los colaboradores y la dirección de Lugares Comunes “no cuentan con el tiempo necesario para acostumbrarse a nada. Vivirán una relación maravillosa durante un año y después guardarán un buen recuerdo y cuatro medallas de guerra, cultural y positiva”.
Los tres colores primarios, rojo, amarillo y azul, dominarán las portadas troqueladas de las tres primeras ediciones del magazine. El último número saldrá en invierno, vestido de medio luto, y se pondrá a disposición de los compradores del primer número una caja de metacrilato negro para guardarlas, que se venderá al precio de 7 euros. Los cantos de las cuatro revistas han sido diseñados a conciencia para destacar en este exclusivo archivador como buen objeto de coleccionista.
Otra de las curiosidades de la revista es que no tendrá publicidad. Si bien cuenta con patrocinadores y colaboradores, sus nombres o los de sus negocios aparecerán en una página al final de cada número, sin interrumpir los contenidos ni romper la magia de las imágenes que los ilustran.

















