Este jueves se presenta el libro ‘La arquitectura del azúcar en Salobreña’

Molino de la fábrica de La Caleta.
Recoge la historia de Salobreña a partir de su patrimonio azucarero. La presentación será a las 20 horas en la biblioteca y correrá a cargo de su autor, el profesor Francisco José Sánchez.
 
 
Este jueves se presenta en la biblioteca municipal de Salobreña ‘La arquitectura del azúcar en Salobreña’, un libro que es el resultado de un estudio en el que su autor, Francisco José Sánchez Sánchez parte de “la tierra, el agua, las infraestructuras” para analizar una parte muy relevante del historia del municipio, y que incluye todas las fábricas que han funcionado y marcado la evolución económica de Salobreña desde principios del siglo XIX. Un estudio que estaba por hacer, según este profesor de Geografía e Historia, gran conocedor de toda la historia azucarera de Andalucía y, más concretamente, de Salobreña.
 
La idea del libro surgió por la necesidad de cubrir esta laguna en torno a la arquitectura del azúcar. El autor comenzó en la azucarera del Guadalfeo, por eso le guarda un especial cariño, ya que la conoció funcionando y ha tenido ocasión de enseñarla infinidad de veces tanto a alumnos como a otras personas interesadas en su conocimiento. Pero también ha escudriñado en el resto de fábricas del municipio y en las 78 existentes en Andalucía, la inmensa mayoría en la provincia de Granada.
 
Sánchez ha partido de los primeros años del siglo XIX porque su estudio se ha centrado en las fábricas, no en los trapiches ni en los ingenios, pasos anteriores en la elaboración del azúcar. “La diferencia está en la fuerza motriz y en la entrada del vapor”, señala el autor para situar el ámbito temporal que recorre su libro. En él destaca la primera fábrica, que fecha en 1845 en Torre del Mar, que importa una máquina de vapor de América. Y la segunda es la de Nuestra Señora del Rosario, la de Joaquín Agrela, en la que Sánchez ha profundizado de una forma más minuciosa. 
 
En el libro, que ha supuesto una ingente investigación documental con búsquedas en todos los archivos públicos y privados, el autor, que ha dedicado años a la investigación, cuenta algunas anécdotas curiosas, por ejemplo la relación entre la masonería y el azúcar; la labor fundamental del ‘cocedor’, hasta el punto de que una mala cocción podía suponer el cierre de la fábrica; u otras como la existencia de embarcaderos privados para el traslado del material al almacén del puerto de Motril. 
 
Confía Sánchez en que se mantenga la Fábrica del Guadalfeo, que espera se convierta en museo del azúcar. Mientras tanto, nos muestra la historia del azúcar a través de este libro, que presentará este jueves a las ocho de la tarde en la biblioteca municipal de la Villa