Para mediados del año 2026 tendrá que estar finalizada la remodelación de un tramo del paseo marítimo de Salobreña, que ya ha salido a licitación tanto en la redacción del proyecto como en su ejecución. Según ha explicado el alcalde Javier Ortega, ya se cuenta con la autorización para poder comenzar la obra en la zona de servidumbre, mientras que está pendiente de llegar la concesión para actuar en el propio paseo marítimo por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.
En una entrevista mantenida en días pasados con Radio Salobreña, Ortega reconoció que la situación ha generado “distintos estados de opinión, e incluso de nerviosismo, sobre todo entre aquellos que tienen negocios en la playa”. No obstante, aseguró que de ninguna manera existe ánimo de perjudicarlos, y de hecho recordó su etapa como concejal de Obras y Urbanismo, en la que “se tomaron todas las medidas” en ese sentido. Así, hizo referencia a la ocupación de parte de los terrenos de la urbanización Salomar 2000, que “era la única manera de corregir la alineación que imponía Costas”. Ello, afirmó, permitió mantener el dominio público marítimo terrestre donde está actualmente, pues de lo contrario “hubiera sido un verdadero problema para todos los negocios de la playa y nuestro propio paseo marítimo”.
El primer edil insiste en que en el proyecto previsto, si bien se suprimen algo más de 80 plazas de aparcamiento a lo largo de unos 300 metros de paseo –entre Salomar y El Molino-, se prevé incrementarlas en mayor cantidad aún en el vial paralelo de la avenida de Andalucía, dándole continuidad a la obra ejecutada en su día entre Salomar 2000 y la Punta del Río. Explica que ya se han mantenido diversas reuniones con los afectados, donde se les ha explicado la motivación del proyecto, si bien espera mantener otro encuentro a nivel técnico.
La propuesta presentada por este colectivo, que incluía aparcamientos, era “inviable desde el punto de vista técnico”, pues afectaba al espacio destinado a terrazas, donde se genera “el 90 por ciento del volumen de negocio de estos establecimientos”. Pero más allá de los gustos, incide en que “las directrices de Costas no lo permiten”.
En definitiva, el proyecto sigue adelante según lo previsto, aunque “con varios compromisos”, como el de realizar los primeros trabajos en la zona que alberga las terrazas de los restaurantes “para que puedan retomar su actividad lo antes posible, incluso en paralelo con la obra”; que finalice el 30 de junio; y que se generen en el vial “como mínimo los aparcamientos que se pierden”, mediante la disposición del estacionamiento en batería en la calzada norte, donde actualmente es en línea. Para el alcalde, de hecho, “se van a duplicar o triplicar los aparcamientos que se pierden en primera línea de playa”.
Otro vial paralelo al litoral salobreñero, aún pendiente de retomar sus obras, es la zona verde norte del Plan Parcial Playa, más conocida como Vial Verde. Tras haberse resuelto el contrato con la empresa que en su momento incumplió con la ejecución, el Ayuntamiento ya estaba en condiciones de continuarla. Sin embargo, según explicó Ortega Prados, se ha recibido una subvención a través de los fondos EDIL para crear un frente verde que separe la zona urbana de la rústica. Dado que el proyecto incide en el mismo espacio, se está trabajando para “acoplar” ambas actuaciones. Con ello se sumaría un millón de euros para invertir en el vial -la cuantía original era de 1.400.000-, por lo que este corredor que va desde la avenida del Mediterráneo casi hasta el río se verá notablemente mejorado respecto a la idea inicial.
Será por tanto un nuevo pulmón para Salobreña, de carácter “blando y con mucha vegetación”, que el alcalde espera que pueda comenzar a lo largo de 2026.








