El viernes se presenta el libro de Ismail Fernández ‘Mi amigo inseparable’

Este salobreñero relata en tono de humor su visión de la vida desde la discapacidad que sufre por una parálisis cerebral. La cita es a las 8 de la tarde en la Casa de la Cultura.

Ismail Fernández en el programa ‘Mira la radio’ de esta emisora.

El próximo viernes se presenta en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Salobreña a las 8 de la tarde el libro ‘Mi amigo inseparable’, de Ismail Fernández Labouiry. Se trata de un relato autobiográfico de este joven salobreñero que sufre parálisis cerebral, y que narra su visión de la vida desde puntos de vista como el de la familia, la amistad o el amor, desde las limitaciones que le produce su discapacidad.

El título del libro se refiere con ironía y humor a su parálisis cerebral como un “amigo inseparable”, y relata como éste le acompaña en su día a día. También pretende lanzar un mensaje de motivación y superación, poniendo de ejemplo su propia historia y su manera de afrontar los baches con los que se ha ido encontrando en su vida.

El autor recomienda leer su libro en tono irónico y cómico, pues esa fue su actitud mientras lo escribía. Precisamente la actitud frente a la vida es lo que le permite sobrellevar una situación complicada como la que le toca.

De padre español y madre marroquí, Ismail es estudiante de Psicología, amante de la lectura, los idiomas, viajar y, últimamente, del teatro. De hecho, el 14 de junio el Taller de Teatro de Salobreña representará dos piezas escritas por él.

Después de muchos años viviendo con dificultades y tratando de superar los escollos con los que se ha encontrado, intenta enfrentarlo todo con una sonrisa. Le encanta viajar y vivir nuevas emociones que le ayuden a descubrirse como persona y comprender mejor a los demás. Le gusta ayudar a los demás en la medida en que le es posible, hace teatro, escribe, reivindica el derecho a la inclusión de las personas con discapacidad y vive cada momento como si fuera el último.

Esta actitud optimista y abierta ante la vida le llegó al final de la adolescencia, periodo en el que dice haberse dado cuenta de la diferencia que existía entre él “y los demás”. Entonces se concienció sobre que “si no lo cambio yo, no lo va a cambiar nadie”. Asegura asimismo que muchas veces la sociedad le pone más barreras que las que le pone su discapacidad, que lo mantiene en una silla de ruedas. Pero también afirma que le corresponde a él cambiar esa situación.