El lunes 10 comienzan las clases en los centros de infantil y primaria de Salobreña

En la Villa baja el número de alumnos, aunque en los anejos se da el caso contrario

alumnos explican sus trabajos a responsables políticos. archivo

El próximo lunes es cuando se pone en marcha el curso escolar 2018-2019 para los alumnos de educación infantil y primaria. Las aulas están vacías por el momento, aunque los docentes vienen ya trabajando en lo que será el inicio de las clases.

El nuevo curso comienza con la ilusión renovada y, en algunos casos, con cambios respecto al anterior. Es el caso del Colegio Mayor Zaragoza, que debido al descenso de la natalidad en el municipio pierde una unidad en Primero de Primaria, cuando tradicionalmente contaba con tres. Ello conlleva también la pérdida de profesorado, que está compuesto por 35 maestros, a los que se suma el personal no docente. En cuanto al alumnado, son 498 los inscritos hasta ahora, si bien puede incrementarse el número ante nuevas solicitudes de matriculación sobre las que debe decidir una comisión de escolarización.

Esta no es la única mala noticia en el nuevo curso del Mayor Zaragoza, ya que se suma la decepción por unas obras de arreglo en el patio a las que se había comprometido la Delegación de Educación de la Junta, y que finalmente no se han concretado debido al cambio en la Ley de contratos.

Ello no significa que no se vaya a ejecutar la obra, pero sí que se retrasa. El director del centro, José Manuel Armada, espera que “en el mejor de los casos” se pueda licitar “en tres o cuatro meses”, tras lo cual se deberá decidir la fecha de comienzo en coordinación con el centro, de forma que los trabajos podrían retrasarse hasta el verano próximo.

Tanto el Mayor Zaragoza como el Segalvina iniciarán las clases de forma escalonada el lunes a partir de las 11 de la mañana, comenzando con los mayores y siguiendo con los cursos inferiores. En cuanto a este último, el nuevo curso se presenta sin demasiadas novedades y en la misma línea que el anterior.

El Segalvina solo cuenta con educación Primaria, por lo que todos aquellos niños que inician el curso se enfrentan a un centro completamente nuevo. Por ello, ya desde el año pasado se seguirá implementando la recepción a los niños de Primero por parte de los de Sexto. Todos los cursos comenzarán las clases a las 11, excepto los primeros que lo hacen a las 11.30.

Este año son 230 los alumnos que tendrá el Colegio Segalvina, de los que unos 45 corresponden a Primero. También en este centro se ha notado la bajada de la natalidad, que se hizo patente el año pasado con la supresión de una unidad, ya que la media de alumnos solía situarse en torno a los 280. Otro factor ha sido la notable reducción de alumnado extranjero, que se ha ido con motivo de la crisis.

La eliminación de aquella unidad supuso también la pérdida de dos maestros, por lo que actualmente la plantilla está conformada por 17. En cuanto a trabajos de mantenimiento, solo se han realizado tareas menores de pintura.

Otro de los que inicia su curso es el Juan Ramón Jiménez, único centro de la Villa de educación exclusivamente infantil. Muchos de los niños que ingresan no han pasado por la guardería, por lo que se enfrentan a su primera experiencia en materia educativa, y por tanto es la primera vez que se quedan solos en un ámbito completamente extraño, por lo que todo requiere de un proceso de adaptación. Los niños más pequeños, de tres años, ingresarán a las 12.30 con el fin de que se vayan habituando poco a poco a la nueva rutina. No obstante, la legislación contempla una flexibilidad para aquellos con dificultades de adaptación.

Este año son 103 los niños inscritos en este centro, de los que 32 son de tres años. Unos datos que demuestran que va decayendo la población infantil, lo que lleva a una reducción en los cursos iniciales.

Por lo demás, se mantiene la plantilla de diez docentes, además de especialistas en pedagogía terapéutica, puericultura y una de audición y lenguaje compartida con el Segalvina. También se han realizado algunos trabajos consistentes en mejora de algunas vallas, pintura y limpieza.

En cuanto a proyectos, este año se va a trabajar sobre el cuerpo humano, haciendo especial hincapié en los sentidos, por lo que el objetivo que se plantea es la creación de un aula sensorial. También se pretende continuar con la biblioteca y participar en el proyecto ‘Creciendo en salud’ para el consumo de fruta en el centro, entre otros.

En cuanto a los anejos, se da la circunstancia contraria a los centros de Salobreña, ya que el número de alumnos ha aumentado. El Colegio Cervantes de Lobres contará este curso con 78 alumnos, cuatro más que el anterior, si bien se trata de una cifra considerada “normal” por su directora, ya que el número total suele oscilar entre los 70 y los 90. Para atenderlos, el centro cuenta con una docena de maestros en plantilla, y dos que son compartidos con las localidades de Molvízar e Ítrabo.

Laura López, directora del Colegio lobreño, explica que este curso continuarán con proyectos como el TIC 2.0, proyectos de igualdad, Escuela de Paz, entre otros.

Y además existen otros que están en proceso de maduración.

En cuanto a obras, no se han efectuado trabajos mayores durante el verano, pero sí se han hecho tareas de mantenimiento, limpieza general y pintura. El año pasado sí se realizaron obras para el comedor que comenzó a funcionar entonces y también para un almacén de material deportivo.

Finalmente, el Colegio San Juan de Ávila de La Caleta inicia el curso con 97 alumnos, doce más que el año pasado. Un aumento que para su directora, Mari Cruz Escudero, puede deberse a un retorno de familias extranjeras, entre otros posibles factores

Cada año se realiza también un proyecto que integra a todos los cursos, que el año pasado se centró en las emociones y ahora lo hará en la educación vial. La iniciativa en robótica continúa, ya que el centro considera que el futuro va por esa vía y es fundamental introducir a los alumnos en ella. En lo referente al personal, se mantiene la plantilla de una decena de maestros. El próximo lunes, todo el alumnado entrará al mismo tiempo, a las 9 de la mañana.