El Cristo de la Humildad no procesionará el Martes Santo por segundo año consecutivo

· La parroquia insiste en que el proceso de consolidación de la hermandad requiere “tiempo, fraternidad y vida de fe”

Salobreña se quedará de nuevo sin ver al Cristo de la Humildad recorriendo sus calles en la noche del Martes Santo. Será el segundo año consecutivo en el que la imagen no salga en procesión, una ausencia que ha generado expectación y preguntas entre vecinos y fieles tras más de un año de trabajo para su recuperación.

El párroco de la Villa, Jorge Nieto, ha explicado que, pese a los esfuerzos realizados, el proyecto aún no está lo suficientemente maduro. “Estamos en ello, se requiere más tiempo”, ha señalado, subrayando que el objetivo no es únicamente organizar una salida procesional, sino construir una base sólida para el futuro de la hermandad.

Según Nieto, el proceso actual responde a las directrices diocesanas, que marcan un camino progresivo: primero como agrupación parroquial y, más adelante, cuando exista la madurez necesaria, como cofradía. “Lo fundamental es la fraternidad, la sintonía, el trabajar juntos”, ha afirmado, insistiendo en que este desarrollo exige una implicación real en la vida cristiana y parroquial.

El párroco ha querido recalcar que la esencia de una hermandad va más allá de la estación de penitencia. “No es una cuestión de ofrecerse para sacar la imagen a la calle un día, es un trabajo de todo un año, de mucha gente y de mucha concienciación”, ha explicado. En este sentido, ha puesto como ejemplo otras corporaciones que han necesitado tiempo para reorganizarse tras dificultades internas en municipios cercanos, como Motril.

Nieto también ha animado a la participación de nuevos miembros, destacando que existe un grupo “muy válido” con buena disposición, aunque ha reiterado la necesidad de avanzar con paciencia. “Queremos hacer las cosas bien desde el principio”, ha añadido.

De cara al futuro, el párroco ha evitado marcar plazos. “No lo sé. Cuando vaya llegando, iremos viendo”, ha respondido al ser preguntado por una posible salida en 2027, dejando en manos de la evolución del grupo la posibilidad de recuperar la procesión.

Mientras tanto, el Cristo de la Humildad permanecerá un año más sin recorrer las calles de Salobreña, en espera de que el proyecto cofrade alcance la solidez necesaria para hacerlo con garantías.