El castillo de Salobreña ha reabierto hoy al público con diversas medidas de higiene y seguridad

Entre ellas, la  reducción del aforo y un recorrido circular para garantizar el distanciamiento entre los visitantes.

Vista aérea del Castillo de Salobreña.

Tras el largo periodo de estado de alarma, hoy mismo ha reabierto sus puertas el castillo de Salobreña, en lo que supone un nuevo signo de recuperación de la normalidad. El principal monumento de la Villa puede ser visitado nuevamente, aunque con una serie de medidas de protección e higiene para reducir al máximo los riesgos.

Durante las últimas semanas se ha venido trabajando en la instalación de equipamientos y señalización para crear un circuito y que los visitantes no tengan que cruzarse en el recorrido. Asimismo, el aforo se ha limitado al 75 por ciento, siguiendo las directivas de la Junta de Andalucía, lo que supone reducir de 300 a 225 el número de personas que pueden permanecer en el recinto. No obstante, no es habitual que se alcancen esas cifras, salvo en fechas muy puntuales.

La nueva señalética incluye indicaciones para que los visitantes eviten tocar muros o barandillas, más allá de que las zonas comunes se van a desinfectar periódicamente. Por el momento se encuentran cerrados los aseos, al no poder garantizarse una desinfección permanente.

Se ha habilitado un monedero de metacrilato para depositar y desinfectar las monedas, mientras que se dispone de un dosificador de gel hidroalcohólico. Los visitantes deberán ingresar con mascarilla, que se podrán retirar una vez pasada la zona de taquilla, teniendo en cuenta que la Alcazaba cuenta con un amplio espacio de 4.500 metros cuadrados.

En cuanto a los horarios de apertura, se mantienen los habituales para el verano, de 10 a 13.30 y de 17.30 a 20.30. Los horarios de cierre de ambos turnos responden al horario del último ingreso.
Sin dudas que este año no se podrá mantener la media de 55.000 visitas anuales que tiene la fortaleza salobreñera, aunque ese dato marca sin dudas el interés que genera. Por ello, esta reapertura será un revulsivo para el turismo de la localidad, y especialmente para el casco histórico y los negocios que allí se sitúan. Las visitas registradas en la primera mañana han sido casi todas de procedencia nacional, la mayoría de fuera de Andalucía.