El Ayuntamiento valorará los daños y solicitará una ayuda de emergencia tras los incidentes causados por la lluvia y el viento

El más significativo fue el desprendimiento de una roca de gran tamaño en la bajada del Casco Antiguo por el Gambullón, que obligó al acordonamiento de la zona por parte de la Policía Local.

Zona acordonada en El Gambullón.

Las fuertes lluvias y vientos que azotaron Salobreña en los últimos días, en el marco de una alerta naranja en toda la Costa Tropical, ha generado algunos daños en el municipio. El más significativo fue el desprendimiento de una roca de gran tamaño en la bajada del Casco Antiguo por el Gambullón, que obligó al acordonamiento de la zona por parte de la Policía Local para evitar riesgos para las personas en caso de nuevos desprendimientos.

Ante esta situación, los técnicos municipales están valorando si es necesario provocar la caída de alguna otra piedra de alrededor que hubiese quedado suelta tras ese desprendimiento. La alcaldesa de Salobreña, María Eugenia Rufino, ha querido trasladar tranquilidad a los vecinos ante esta situación, ya que sin restar importancia a lo ocurrido, ha explicado se trata de algo normal que puede suceder en un terreno de estas características. De todas maneras, ha informado de se va a realizar una revisión más profunda por parte de los técnicos por es necesaria alguna medida adicional para garantizar la seguridad.

Según ha destacado Rufino, en estos días cayeron en Salobreña 87,6 litros de agua por metro cuadrado, lo que unido a la sequía y a los fuertes vientos han dado lugar a distintos incidentes, pues también se ha producido la caída de piedras de gran tamaño en el camino que une La Guardia con La Caleta, la inundación de un sector del paseo marítimo, la caída de un árbol en la calle Andrés Segovia -impidiendo durante unas horas la subida al Castillo-, o desprendimientos de un muro de tierra en la calle Real y en el camino de los Barreros en dirección al cementerio.

Tras una reunión de urgencia celebrada con los técnicos municipales esta mañana para la valoración de los daños producidos por el temporal, la alcaldesa va a solicitar una ayuda de emergencia ante la Subdelegación del Gobierno en Granada.

Otra de las incidencias por la lluvia, que quedó patente en la mañana del viernes, fue la inundación producida en el entorno de la Pontanilla por el desbordamiento de la canalización de aguas de regadío. En ese sentido, la alcaldesa ha anunciado una reunión con las comunidades de regantes para buscar una solución provisional hasta que se pueda llevar a cabo el proyecto de encauzamiento de pluviales de la Villa, ya presentado en su día, aunque su ejecución tiene un presupuesto de más 6,5 millones de euros.

Con estas declaraciones, Rufino ha querido también responder a la denuncia realizada por Más Costa Tropical en Salobreña sobre las inundaciones producidas en la entrada a la Villa. La formación de la oposición había criticado el “estado lamentable” del alcantarillado, señalando que “de nada sirve que se acometan unas obras de asfaltado y nuevas aceras y se deje el problema de inundaciones bajo tierra”.

María Eugenia Rufino ha acusado a Más Costa Tropical de “querer confundir a los vecinos a pesar de conocer las verdaderas causas de lo ocurrido”, destacando que la inundación ha sido causada por un indebido vertido directo de aguas de riego. Prueba de ello, ha dicho, es que una vez corregida esa situación por parte de los servicios municipales de mantenimiento, las redes de saneamiento y recogida de aguas pluviales “han funcionado correctamente y con normalidad”.