Dos sacerdotes darán nombre a otras tantas calles de Salobreña

Las vías, una en la Villa y la otra en La Caleta, serán renombradas por iniciativa de sus respectivos vecinos, en la iniciativa del Consistorio para cambiar la denominación de las calles con letras

Imagen de La Caleta.

La iniciativa puesta en marcha hace unos meses por las concejalías del Casco Antiguo y La Caleta-La Guardia del Ayuntamiento de Salobreña para cambiar los nombres de las calles cuya nomenclatura incluye letras no ha contado con la participación esperada. Solo los vecinos de dos calles han presentado propuestas en ese sentido, por lo que de momento solo esas dos cambiarán de nombre.

Las vías que serán renombradas son Ladera de la Cruz B, que pasará a llamarse Francisco Lombardo Valverde; y Juan Camacho E, de La Caleta, que tendrá el nombre de Maximiliano Ferrer. En el caso de esta última el cambio se había solicitado para la calle Juan Camacho C, pero se aplicará a la última, la E, para que no se vean afectadas el resto de vías con el mismo nombre. Sí hay que destacar que en estas calles en concreto la movilización vecinal ha sido exitosa, ya que se han recibido hasta 232 notificaciones con propuestas para la primera de ellas y 53 para la de La Caleta, en su mayoría consensuadas previamente entre los vecinos.

Francisco Lombardo fue párroco de Salobreña durante varias décadas y dejó un muy buen recuerdo a través de la labor realizada, mientras que Maximiliano Ferrer, contemporáneo suyo pero ya fallecido, fue un destacado sacerdote de la Iglesia de La Caleta. Si bien algunos de estos nombres puede generar polémica, desde el Ayuntamiento ponen por delante la voluntad de los vecinos, ha explicado Gabriel Jerónimo, concejal del Casco Antiguo y La Caleta-La Guardia

Para que el cambio de nombre de estas calles se lleve a efecto debe pasar por la junta de gobierno local y por el pleno municipal, mientras que se harían efectivos en marzo o abril de 2019 con el objetivo de evitar inconvenientes en relación al censo electoral de cara a las próximas elecciones municipales.

Jerónimo explica que el Ayuntamiento también propuso otros nombres de vecinos para designar algunas calles, aunque se han encontrado con obstáculos por parte de sus familiares. Otros vecinos también expresaron verbalmente su intención de poner determinado nombre a una vía, aunque no lo han plasmado en una solicitud formal durante el plazo establecido. En ese sentido, el edil ha destacado la labor de Francisco Sánchez, vecino de la calle Ladera de la Cruz B, que movilizó a más de dos centenares de personas para que dieran su apoyo al nombre sugerido. Pese a ello, desde el Consistorio se muestran abiertos a seguir recibiendo propuestas

Hay que recordar que el pasado mes de abril las concejalías del Casco Antiguo y La Caleta lanzaron esta iniciativa para cambiar los nombres de aquellas calles cuya denominación se repite, con la única diferenciación de una letra, y proponían a los vecinos que eligieran la nueva nomenclatura. Es el caso de vías como Juan XXIII, Albaycín Bajo, Arrabal Villa o Ramblilla, que van acompañadas de letras como A, B, C, D, etcétera, llegándose en algún caso hasta la L, como ocurre con calle Fuente. Una situación que genera duplicidad y muchas veces da lugar a confusiones, por ejemplo a la hora de repartir correspondencia.