Desde hoy se cierran todos los accesos a Salobreña a excepción del principal, por el apeadero

En ese punto habrá un control permanente de la Guardia Civil. El Ayuntamiento prevé además la compra de tests rápidos de coronavirus para los agentes de la Policía Local.

Vehículo de la Policía Local junto a las vallas que impiden el acceso por el Polideportivo.

En cumplimiento de una orden ministerial para extremar las medidas de confinamiento, a partir de hoy solo quedará habilitada una entrada a Salobreña. Dado que la Guardia Civil tiene instrucción de realizar controles permanentes, solo se podrá ingresar a Salobreña a través del acceso principal, donde se encuentra el apeadero.

De esta manera, quedan cortados los accesos a la Villa desde la carretera nacional 340 por La Caleta y por el Sector Norte, el del puente situado junto a la entrada del Polideportivo y también el puente del río Guadalfeo al final de la playa, ya que por esa zona también se podría acceder desde Motril a través de Playa Granada.

Si bien en condiciones normales esta situación generaría retenciones, la alcaldesa de Salobreña cree que no tiene por qué haberlas, ya que “apenas hay movilidad” en el municipio. Casi no la hubo el fin de semana, y el que hay entre semana está relacionado con el campo y otros trabajos esenciales. Con todo ello, asegura que la movilidad de vehículos se ha quedado reducida apenas al 10 por ciento de lo habitual.

La alcaldesa hace un “llamamiento al sentido común” para reducir al mínimo indispensable las salidas de casa. De hecho, también se ha restringido la presencia de voluntarios en las calles, de manera que todas las atenciones a personas mayores se van a realizar únicamente por la mañana, de 9 a 15 horas, y solo se mantendrá por la tarde el Sintrom.

Rufino pide que esta situación “no se entienda como una medida represiva, sino disuasoria”, que está destinada a controlar a aquellas personas que quieran burlar el confinamiento. 

Afortunadamente en Salobreña siguen sin registrarse contagios en personal sanitario o de las fuerzas de seguridad, ni en Policía Local ni en Guardia Civil. Por cierto, que en la jornada de hoy ha estado en el centro de salud de la Villa la Unidad Militar de Emergencias realizando tareas de desinfección, como parte de una instrucción de la Delegación de Salud para actuar en todos los centros sanitarios de la provincia. Las tareas se centran básicamente en el entorno de la puerta la entrada, el pavimento y el patio interior, ha explicado la alcaldesa, quien ha querido aclarar que la presencia de la UME no obedece a algún posible contagio o algo parecido entre el personal sanitario, que “están todos bien y trabajando a pleno rendimiento, igual que Policía y Guardia Civil”.

La alcaldesa cree que fruto de ese buen entendimiento se realizó ayer una mención a Salobreña en TVE “como ejemplo de coordinación entre instituciones y cuerpos y fuerzas de seguridad”.

Una de las peticiones de la Policía Local que el Ayuntamiento está intentando atender es la adquisición de tests rápidos de coronavirus, por lo que ya se está en contacto con una empresa que los suministra, previa consulta a las autoridades sanitarias sobre su nivel de fiabilidad. Actualmente el protocolo que se sigue con la Policía Local es que los agentes tienen un termómetro y tanto a la entrada como a la salida del turno de trabajo se toman la temperatura. Pero al estar más expuestos que el resto de la población, “porque necesariamente se relacionan con gente”, explica la alcaldesa, prevenir el contagio de un efectivo supone también prevenir el de sus compañeros.

La empresa con la que se ha contactado exige un pedido mínimo de 120 unidades, por lo que se consultará con los responsables sanitarios locales cuál es la cantidad recomendable a adquirir. La Policía Local cuenta con una veintena de agentes, y cuando menos habría que realizar los test una vez por semana, indica Rufino.

El coste de cada unidad es de 8 euros, y si bien la compra de este y otros materiales relacionados con esta crisis sanitaria supone un importante esfuerzo económico, Rufino asevera que no hay que escatimar en gastos en la actual situación. De hecho, reprocha que el precio unitario de las mascarillas sea de 1,50 euros, cuando su precio habitual de mercado puede ser de 20 céntimos, o 3,20 más IVA una bata desechable. Este último material que se ha adquirido se espera que llegue hoy a los trabajadores de servicio de ayuda a domicilio.

Por otra parte, la primera edil asevera que son cinco los casos de contagio “confirmados” por coronavirus en Salobreña a los que se está asistiendo de forma coordinada entre el Ayuntamiento y Guardia Civil. Estos son casos en los que se ha solicitado atención especial por parte del centro de salud, más allá de otros que no la requieren por tener familiares que los pueden asistir, siempre siguiendo los protocolos que requiere el aislamiento.