Concluye la campaña de excavación y exhumación en el cementerio de Salobreña, donde se ha encontrado una fosa, pero no de la Guerra Civil

· Ya se está cubriendo nuevamente la zona de la intervención, en el pasillo central, de cara a reabrir la entrada principal del camposanto en los próximos días

Los trabajos de localización, excavación y exhumación que se han venido desarrollando en las dos últimas semanas en el cementerio de Salobreña han llegado a su fin. Operarios municipales están procediendo hoy a cubrir nuevamente la zona excavada, de cara a su hormigonado y reapertura al público en los últimos días.

Ayer por la tarde tuvo lugar una reunión en la Biblioteca de Salobreña con la participación de los profesionales que han trabajado en la campaña, así como familiares y otros agentes implicados. En ella se han podido conocer algunas conclusiones preliminares de los trabajos de campo, aunque ahora se da paso a la fase de análisis de los datos recabados para llegar a las conclusiones científicas correspondientes.

Si bien en principio no se ha logrado el objetivo de encontrar víctimas de la Guerra Civil, sí han aparecido diversos enterramientos de la época de posguerra, aunque que no estarían relacionados con el conflicto armado ni con la dictadura. Llamó la atención la aparición de casi una veintena de niños e incluso fetos, a los que se ha sumado un adulto joven masculino.

El balance es positivo no obstante, pues se ha demostrado que existía una fosa, según arrojaban las investigaciones previas, y que en virtud de lo observado en estos trabajos realizados en el pasillo central del camposanto, esta podría tener una prolongación hacia la izquierda de ese sector. Ello abre la puerta a continuar con la campaña, lo cual dependerá de las demandas de los familiares de las víctimas y de las administraciones competentes.

El historiador salobreñero José Pérez ha seguido muy de cerca este proceso, sirviendo además como asesor y aportando toda su experiencia y trabajos previos.

Según la información documental que maneja Pérez, todos los restos hallados son posteriores a 1940. El del adulto, un hombre de entre 17 y 19 años, sería del primer lustro de esa década, y según estima “podría pertenecer a ocho personas bien definidas”, teniendo en cuenta las fechas de muerte y el rango de edad.

En cuanto a los enterramientos infantiles, que al historiador le han generado “perplejidad” por su cantidad, entre 19 y 20, y que van desde fetos hasta niños de 8 o 9 años. En este sentido, atribuye su muerte a las condiciones de la época de posguerra, “con carestía alimenticia y de servicios médicos”, aunque no a alguna epidemia.

José Pérez confía en que se pueda continuar con las excavaciones en las zonas donde se cree que pueden existir enterramientos vinculados a la Guerra Civil, destacando que “las familias están muy interesadas”, y también la administración.

Pérez señala que hay dos zonas en concreto donde se cree que puede haber víctimas de represaliados de la Guerra Civil, por lo que es optimista en que puedan aparecer en caso de continuarse la campaña. Asegura que hay 17 confirmadas, aunque ese número podría elevarse hasta las 28, ya que “hay constancia de personas desaparecidas”, aunque no se sabe si pueden o no estar en el cementerio.