Hoy arranca oficialmente el periodo de rebajas, si bien varios establecimientos de la Villa se han adelantado y desde diciembre ofrecen descuentos de hasta el 50%.

Cuando aún perdura la resaca de la noche de Reyes y de las fiestas de Navidad en su conjunto, se ponen hoy en marcha las rebajas en su periodo “oficial”, entre comillas, ya que en realidad son muchos los comercios que desde diciembre está ofreciendo importantes descuentos. El cambio de legislación ha causado que incluso las rebajas hayan servido para que muchos regalos de Reyes hayan sido accesibles a precios teóricamente más atractivos, todo como consecuencia de la eliminación de los periodos cerrados que las comunidades autónomas venían estableciendo anteriormente. Ahora ya quedan en manos de los comerciantes estos periodos en cuanto a su inicio y duración.
En esa línea, en Salobreña ya se ha puesto en marcha este periodo que se prolonga oficialmente entre el 7 de enero y el 7 de marzo, y en cuyas tiendas se aplican descuentos de hasta el 50 por ciento, especialmente en el apartado textil, en el que se busca dar salida a las prendas de la temporada anterior. Si bien no se espera que sea espectacular, el sector afronta este periodo con mayor optimismo y cree que mejorará lo de años anteriores.
Ante el inicio del periodo de rebajas, las asociaciones de consumidores recomiendan cautela. Es el caso de Facua Granada, que advierte de los problemas que afectan a los consumidores durante estas ventas especiales. Uno de ellos tiene que ver con lo que estas rebajas tienen o no de real, ya que es frecuente que los precios se inflen artificialmente para aparentar descuentos mayores de lo que realmente son. La práctica consiste en subir el precio del articulo antes de aplicar el descuento, de modo que esa rebaja sea más atractiva, pero que en realidad apenas supone descuento. Lo peor es que según encuestas de FACUA, dos de cada tres consumidores las han detectado pero las autoridades no hacen nada por impedirlo, indica la entidad. En todo caso, sigue siendo necesario verificar las etiquetas, en las que debe figurar ese precio antiguo junto al precio nuevo y reclamar en el establecimiento en caso de detectar que los precios están inflados.
Otro problema de la actual desregulación tiene que ver con el stock de las rebajas. La ley anterior obligaba al establecimiento a que el material en rebajas hubiera pasado al menos tres meses en el establecimiento como producto a la venta, mientras que la nueva ley elimina este requisito, de manera que los comerciantes pueden comprar productos específicos para el periodo de rebajas con estándares de calidad menores al catálogo habitual del establecimiento.
Por el contrario, uno de los aspectos siguen vigentes en la normativa es que aquel establecimiento que anuncie rebajas debe contar con al menos el 50% de su surtido bajo esta forma de venta. También es necesario que los productos tengan la calidad propia de un producto nuevo, no pudiendo venderse productos de saldo o con tara como rebajados.
Facua recomienda a aquellos que realicen compras en la red que elijan siempre páginas de confianza y métodos de pago seguros, como el contrareembolso, para evitar problemas y fraudes. Si un sitio solo permite pagar mediante tarjeta de crédito, no debemos fiarnos de él, dice la entidad, que recomienda también desconfiar de esas ofertas tan buenas que cuesta creer, ya que en muchas ocasiones solo esconden un engaño. Y siempre es conveniente leer las condiciones de envío y devolución para saber cuáles son nuestros derechos.
Como último consejo y para evitar caer en la fiebre consumista de esta época, FACUA Granada se recomienda fijarse un presupuesto previo y tener claro qué es lo que se necesita comprar realmente. Así se evita comprar por impulso aquellos productos que no hacen falta o exceder el importe previamente presupuestado. También se deben conservar los tickets de compra de todos los productos que se adquieran por si se precisa hacer algún cambio o devolución. Y si el comprador considera que se han vulnerado sus derechos, siempre debe solicitar la hoja de reclamaciones para dejar constancia.

















