Comienza a funcionar el nuevo apeadero de autobuses de Salobreña

La empresa Alsa ha mostrado su desacuerdo con el traslado del servicio. Esta mañana también se han habilitado los cambios en el tráfico en el entorno de la Pontanilla.


En la mañana de hoy se ha cambiado el sentido de circulación de varias calles céntricas de Salobreña para mejorar el tráfico, pero lo más destacado es que se ha producido el tan ansiado traslado del apeadero de autobuses, que desde hoy funciona en el recinto construido junto a la bajada de la N-340, junto al polígono industrial.

Desde el Ayuntamiento aclaran que el apeadero no se abre aún en toda su dimensión, ya que lo que se ha habilitado es la zona donde paran los autobuses y donde existe una zona techada con asientos para facilitar la espera. La edificación con la que cuenta el recinto, que constará de aseos, sala de espera cubierta, máquina expendedora de tickets y una pequeña cafetería, saldrá próximamente a licitación y se espera que pueda estar funcionando “dentro de dos meses como mucho”, según la alcaldesa María Eugenia Rufino.

Para la regidora era más que necesario el traslado, ya que la antigua parada era “absolutamente tercermundista”, mientras que esta nueva ubicación mejora en gran medida el tráfico por la zona de entrada a la localidad. Rufino ha recordado que la puesta en marcha del apeadero es una alternativa a la imposibilidad actual de contar con una estación de autobuses, proyecto que lleva años gestionándose con la Junta de Andalucía y que nunca pudo materializarse. Señala que actualmente “sería muy difícil contar con una estación como tal, por el número de habitantes y por el volumen de tránsito que tiene, y ahora mismo solo hay posibilidad de tener una parada”.

Tras casi tres años construido, la puesta en marcha del nuevo apeadero se demoró por diferentes motivos. Después de su construcción, financiada en su primera fase a través del PFEA y luego completada con fondos municipales, se debió esperar a realizar unas obras de adecuación del entorno para mejorar la seguridad y la accesibilidad. Esos trabajos, que también se ejecutaron en diferentes etapas, concluyeron recientemente con la creación de un nuevo circuito peatonal y el ajardinamiento del entorno, mientras que también se han instalado semáforos para el cruce peatonal de la bajada y la subida de la carretera nacional desde y hacia Almuñécar.

Otro motivo del retraso podría encontrarse en la polémica suscitada entre el Ayuntamiento de Salobreña y Alsa, concesionaria del transporte interurbano en Andalucía. Y es que esta misma mañana se ha conocido públicamente un comunicado de la empresa en el que muestra su desacuerdo con el traslado.

En la misma cartelería en la que informa de la nueva circunstancia, Alsa aclara que es “totalmente ajena a los deseos de prestación de los servicios de esta entidad, lamentando las molestias que ello conlleve a los usuarios”. Ante ello, la alcaldesa asume la responsabilidad del traslado, reconociendo que como todo cambio puede suponer un contratiempo para alguien, si bien confía en que en pocas semanas el servicio funcionará con total normalidad. La alcaldesa deja también abierta la puerta a realizar nuevos cambios en la ordenación en caso de verse que no funciona o que podría mejorarse.

En lo referente a los usuarios, la mayoría se muestran de acuerdo con el cambio por la comodidad y la mejora en el tráfico, aunque también hay quienes plantean reticencias, como el estar más apartado de la zona céntrica. Otros plantean como problema la vuelta que se debe dar para llegar hasta el pueblo, pero también ven la parte positiva.

Hasta tanto se pongan en marcha los servicios del edificio del apeadero, permanece abierta la zona de dársenas para la espera de los autobuses, que ingresan por la puerta norte y salen por el sur, junto a la bajada de la N-340. Además, en la zona exterior se han dispuesto dos plazas de parada de taxi y una para personas con movilidad reducida. Para informar del traslado, tanto el Ayuntamiento como la empresa Alsa han colocado cartelería en la antigua parada. Pero este cambio en el transporte público no es el único que afecta a la movilidad en Salobreña, ya que también se ha modificado el sentido del tráfico de algunas calles en el entorno de la Pontanilla. Por ejemplo, la calle Antonio Machado, entre esta plaza y la calle Cristo, pasa a ser de doble sentido, mientras que cambia completamente el de Juan Ramón Jiménez y el tramo de la calle Góngora que va desde esa vía hasta la avenida de Motril.