La oferta de talleres ha despedido oficialmente el curso esta tarde desde las 19 horas con una exposición en la Biblioteca. Media hora más tarde ha dado comienzo una gala en el Anfiteatro.
El Cultural 2014-2015 ha celebrado hoy sus actos de clausura para aquellas actividades artísticas susceptibles de ser expuestas o bien representadas en un escenario. Pero este programa ha contado también con otros talleres que se han ido desarrollando durante el curso, como Informática, Español para Extranjeros, Pilates o Yoga, vinculados principalmente a la formación o a la mejora de la salud física y mental.
El pilates es una actividad que se ha puesto muy de moda en los últimos años para mantener la forma física. Es infaltable en casi todos los gimnasios, y esta última temporada se ha vuelto a incluir dentro de la oferta de El Cultural, tras dos años sin impartirse. Su monitora, Vivian Saraví, ha hecho un balance muy positivo del curso que llega a su fin.
El yoga es otra de las actividades que ha formado parte de El Cultural durante este curso, que ha contado con una media de quince alumnos. El monitor del taller, Brice Canipel, ha contado a esta emisora que la relajación es una de las bases principales de esta disciplina, que tiene entre sus principales objetivos armonizar el cuerpo y la mente. Se trata de algo muy útil en los tiempos actuales, donde la vida suele ser muy agitada y estresante.
Más allá de las actividades artísticas o físicas, El Cultural ha incluido otras puramente formativas, como ocurre con el taller de Informática, que ha contado con un interesante número de alumnos, entre ochenta y noventa, contando los cursos impartidos tanto en Salobreña como en Lobres y La Caleta. La actividad no solo ha servido para que muchas personas se inicien en el mundo de los ordenadores y el entorno de Windows, sino también para aprender a manejar dispositivos como tablets o smartphones, tal y como ha contado Yolanda Fernández, monitora de este taller.
Finalmente, se ha impartido también el taller de Español para Extranjeros, que si bien comenzó con cerca de una quincena de alumnos, han quedado apenas unos pocos al final del curso. Los alumnos son de procedencias muy variopintas, de países como Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia o Francia. Aunque el monitor, Mariano Navas, domina algunas de las lenguas de origen de los asistentes, el inglés suele servir como base para la comunicación.
El taller cuenta con un nivel de iniciación para aquellos alumnos que comienzan de cero, y otro más avanzado para aquellos que tienen ciertos conocimientos. Lo importante es abrirles las puertas a la integración a los extranjeros que llegan como residentes a nuestro entorno, ya que el aprendizaje del idioma se completará mediante su interacción con la población local.











